jueves, 12 de enero de 2017

El Invitado sustituto ( Relato Erotico)

Lo primero me gustaría poneros en antecedentes. Mi nombre es Silvia, actualmente tengo 27 años y hace 8 años que salgo con mi novio Alberto un año mayor que yo. Aproximadamente al año de comenzar nuestra relación y tras un sueño erótico que tuve y que comente con mi novio, decidió volverse “liberal”… con el tiempo descubrimos que “liberal” no era la palabra correcta para definir su parafilia, la palabra correcta era “cornudo”.

A Alberto le encantaba verme con otros hombres, a poder ser mayores que el, fibrados, guapos y con el doble de tamaño de rabo. Durante todos estos años quedamos con distintos hombres y he de reconocer que la situación me ponía muy cachonda. Aunque poco a poco también fui descubriendo que a mi novio también le gustaba que le humillase delante de mis amantes.

El quería que fuera sumisa con ellos y dominante con el. En realidad no me costaba mucho esta tarea ya que sin querer esa era mi personalidad natural ante otros hombres. Muchos de ellos breados en el mundo liberal, sabían como debían tratarnos a cada uno de nosotros, nuestros roles eran muy claros, yo una novia infiel y salida y el hacia el papel de novio sumiso impotente… por cierto, lo bordaba.

En privado el resultaba pesado con el tema, parecía que vivía por y para el sexo, concretamente para que yo lo practicara con otros hombres. Hasta en nuestros polvos privados quería que le llamara cornudo, le insultara o le comentara como me lo pasaba con otros tíos.
Uno de los temas mas recurrentes era que quería verme con hombres negros, viejos, o algún desconocido de la calle. Que me entregara a ellos, me dejara someter, cumpliera todos sus deseos sin hacerle el mas mínimo caso a el… vamos… quería que los tratara como mis amos y a el como una mierda.
A mi esto me parecía demasiado, una cosa era hacer un trió o tirarme a algún guaperas con el que habíamos hablado de antemano y pactado mas o menos todo y otra muy distinta lo que el proponía.

Como digo este tema en especial nos causo mas de una discursion ya que para mi estaba siendo pesado. Antes he comentado que hará casi 8 años que llevamos haciendo tríos o follando con otros chicos, pues hará aproximadamente un mes que mi punto de vista comenzó a cambiar. Por lo menos en lo referente a lo que demandaba.

Simplemente quería que le diera mas caña, sumisión total por su parte, ¿que tenia eso de malo?. A de mas también era cierto que habíamos tenido un año malo y hacia mucho tiempo que no le daba el gusto de follarme a algún hombre delante suyo.

Así llegamos a la actualidad y a la historia que realmente quiero contar sobre el día que llegue a casa y me convertí en esclava.

Alberto trabajaba en un polígono, dentro de una zona industrial a las afueras de Madrid.
Todos los días desayunaba en un bar al que asistían todos los trabajadores de las distintas empresas de la zona. En la puerta de ese bar siempre estaba un vagabundo negro de unos 50 años o mas, no sabría especificarlo ya que la vida no le había tratado bien y podía ser mas joven de lo que aparentaba. El tema es que siempre pedía dinero a todos los que entraban y salían y por algún motivo Alberto no le caía bien. Cuando se negaba a darle dinero el negro le insultaba o le imitaba. A mi novio esto le hacia gracia ya que jamas se había metido con el ni nada parecido.

Uno de esos días se encontraba en el baño del bar orinando cuando de repente el mendigo entro, Alberto se le quedo mirando y continuo a lo suyo. El vagabundo, al que la gente de la zona llamaba Makoo, también se quedo mirando a mi novio. Supongo que como le caía mal, desafiante, se acerco al urinario que había junto al de Alberto se saco el miembro y se puso a orinar sin dejar de mirarle.

Alberto instintivamente desvio la mirada y sin querer la fijo en el rabo de Makoo saliendo de su pantalón. Era un monstruo negro, la mano de Makoo no abarcaba el ancho de su polla. Alberto al darse cuenta de lo violento que podía resultar desvio la mirada, pero Makoo ya se había dado cuenta. Entonces un chorro de orina salio del capullo del negro chocando con fuerza sobre la porcelana del urinario. Con tanta potencia que algunas gotas salpicaban a su propietario y a Alberto.



El se sacudió el pene, mientras Makoo repetía la misma operación que había hecho mi novio mirando su miembro, con la diferencia de que en este caso Makoo no le sobre salto el tamaño de la polla de mi novio sino que le causo risa. Una risa clara y concisa dejando claro cual era el motivo de la carcajada.
Alberto salio del baño, pago la cuenta y se fue a trabajar. Sin embargo había algo que no dejaba de rondar su cabeza. Ese tamaño. Esa chulería… la relacionaba con algo, pero no sabia con que.

Al día siguiente, a la hora del desayuno volvió a encontrarse con Makoo, el negro era imponente, probablemente podría llegar a medir 1'90 m de altura y pesaría unos 110 o 120 kg con una gran barriga. Al ver a mi novio se acerco a el, su olor era muy fuerte, seguramente no había visto una ducha en meses, su ropa daba asco. Esto ya incomodo a Alberto, entonces le agarro por el hombro y sonriendole le dijo “colita jejje”. Mi novio no dijo nada, pero al contrario que otras veces metió la mano en el bolsillo y saco 10 euros. Al dárselos le sonrió.

Makoo se quedo mirando el dinero asombrado.

Al día siguiente se repitio la operación pero en esta ocasión Makoo hablo educadamente a mi novio. Alberto al contrario que el día anterior no solo no le dio nada sino que encima le contesto borde. Esto volvió a cabrear a Makoo que le respondió con un “ que te jodan mini polla”.
Entonces mi novio volví a meter su mano en el bolsillo y en esta ocasión le dio 20 euros, con otra gran sonrisa.

Esto se repitió durante casi una semana entera y por lo visto Makoo entendió que sacaba mas siendo ofensivo que educado.

El viernes de esa misma semana tuve una conversación con Alberto, dándole a entender que en parte tenia razón y que quería que se sintiera bien, así que en el próximo encuentro haría lo que quería. El se alegro con mi nueva forma de ser respecto a sus fantasías y se fue contento al trabajo.

Durante el desayuno, recibió su insulto de Makoo como de costumbre y el su paga.
Tras su jornada laboral, mas larga de lo habitual, llevo a cabo su plan, de haber sabido lo que tenia entre manos no hubiera tenido esa conversación por la mañana con el, o quizá si ¿no lo se?.
El caso es que la nave de mi novio se encontraba junto al bar. Era tarde y sus compañeros ya se habían ido a casa, así que con la excusa de que necesitaba ayuda y no había nadie mas, se acerco a Makoo.

El negro se extraño de verle a esas horas por allí y mas aun de que fuera directamente a hablar con el. Alberto se acerco con un billete de 20 euros en la mano y esto no paso desapercibido para Makoo el cual sonreía preparando un insulto. Entonces antes de que le diera tiempo a hablar mi novio le pregunto si le podía echar una mano para cargar unas cajas a la furgoneta.

Makoo acepto encantado, el dinero es el dinero. Se acercaron juntos a la nave de mi novio. Una vez dentro Alberto le indico que cajas eran. Mi novio se subió a la parte trasera de la furgoneta y Makoo fue acercándole las cajas. En una de las ocasiones en las que Makoo se dio la vuelta, aprovecho para coger una caja en la que tenia guardas unas fotos miás que acababa de imprimir esa misma mañana.

Las fotos eran todas las que me había hecho durante los últimos años en situaciones eróticas, con lencería, follando, comiéndome dos pollas. En muchas de ellas salia el, en otras salia con el y otro chico o sola con otro chico, dilos, bolas chinas, antifaces, mascaras… de todo lo que os podáis imaginar.

Cuando Makoo se disponía a pasarle la siguiente caja, Alberto dio una patada a la caja de las fotos, lanzandola al suelo desde la furgoneta lo que provoco que todas las instantáneas quedaran esparcidas por el suelo de la nave. Makoo se giro rápidamente para recoger el contenido de la caja, mientras tanto mi novio fingiendo que no se había dado cuenta de la caja que se había caído continuo colocando el paquete que acababa de darle Makoo.

El vagabundo estaba agachado examinando una por una cada fotografiá que cogía, cuando mi novio le llamo. “¿Que es eso?”.

Makoo se incorporo, al girar Alberto pudo ver una lasciva sonrisa en su boca, mostrando parte de su destrozada dentadura, aunque lo que mas le llamo la atención fue su gran rabo apretando sus raídos y sucios pantalones.

Makoo cogió una de las fotos y pregunto a Alberto “¿Este eres tu?”

Mi novio fingió algo de vergüenza pero sin parecer exagerado “si”. Entonces el vagabundo sonriendo aun mas volvió a preguntar “¿y esta?”. Se refería a mi, mi novio sin titubear le respondió “mi novia...”. Makoo volvió a sonreír y sin dejar de mirar las fotos dijo “esta muy buena… pero, este otro no eres tu”. Probablemente había visto ya alguna foto de algún trió, o simplemente se había dado cuenta en la diferencia de tamaño de pollas que había en las distintas fotografiás.

Mi novio volvió a responderle “no, ese no soy yo… es…. Un amigo”. Makoo puso de nuevo cara de sorpresa y contesto “¿se follan a tu novia?”.
Alberto quería tirar hacia su terreno, pero Makoo debía poner de su parte.


Alberto: Si…. Bueno…. Ella hace lo que quiere…

Makoo: jajaja tu la tienes pequeña…


Alberto: en comparación a ti


Makoo: Y a esta…

Señalo una de las fotos en la que estaba haciendo sexo oral a un amigo con 23 cm.

Alberto: si…


Makoo: Esta muy buena…

El vagabundo parecía un neandertal hablando, Alberto suponía que podía ser por que todavía no dominaba el idioma o por el simple echo de que vivía en la calle y la máxima comunicación que tenia era para pedir dinero.


Alberto: Si… esta muy buena….


Makoo: Es una puta….


Alberto: jeje , es mi novia


Makoo: Tu novia es una puta… yo me la follaría duro

A mi novio se le iluminaron los ojos, Makoo llevo una mano a su polla marcándola sobre los pantalones.

Makoo: Me la follaba fuerte jejejeje a la putita rubia…. ¿es alta?


Alberto: no… jejeje es bajita…


Makoo: mmm me gustan bajitas… yo me la follo y tu si quieres miras… ehhh cornudo jejje

A mi novio estas palabras se la estaban poniendo dura.


Alberto: jejejejjeje no se… eres…. Muy grande… jejeje

Makoo: y mi polla también…

Alberto se bajo de la furgoneta, cogió delicadamente la caja de las manos de Makoo y la guardo en el maletero, asegurándose de que no quedara ninguna foto por el suelo. Cerro las puertas de la furgoneta mientras Makoo le observaba aun con una foto miá en la que casualmente jugaba con un vibrador negro que me había comprado hacia un mes.


Makoo: mira… cornudo… le gustan negras…. ¿me la follo?



Alberto le sonrió. y acercándose a la puerta del copiloto le invito a entrar. El vagabundo se monto sonriendo y cerro la puerta. Cuando llegaron a nuestro barrio, Alberto paro en la puerta de la farmacia que tenemos junto a nuestra casa, le dio dinero a Makoo y le mando a comprar condones de su talla. El entre risas se bajo y sin rechistar hizo lo que Alberto le había dicho. Tras 10 minutos Makoo volvió a entrar en la furgoneta, de nuevo con la sonrisa en la cara y con un paquete de condones XXL que tiro en el hueco de la palanca de cambios.

Makoo: No tienen mas grandes.

Mi novio alucino, ¿mas grandes?, ni el ni yo habíamos visto antes una polla que necesitara algo superior a XXL.

Arranco de nuevo la furgoneta y entro con ella al garaje. Por suerte a esa hora no suelen deambular vecinos por el edificio aunque el tan solo tenia que montar en el ascensor hasta nuestra planta ya que teneos acceso directo desde el garaje. Nada mas entrar Makoo comenzó a mirar todo con detenimiento. Supongo que mi novio habría pensado en la posibilidad de que nos robara o algo por el estilo, aunque según su punto de vista era un tío normal y llevaba años pidiendo en el trabajo. Por lo visto le dejaban dormir en una de las naves con la condición de que la cuidara por las noches y nunca había robado nada.


Alberto: ¿Quieres algo de beber?...¿ una cerveza, refresco, whisky….? Lo que quieras, mi casa es tuya… si te portas bien con mi chica….

Makoo: ¿y tu chica?¿donde?


Alberto: Ahora mismo vendrá del trabajo…

Makoo: Ahhhh vale…. No engañes ¿tu no seras maricón?¿la de foto tu novia real?


Alberto: Si, si mira…

Mi novio le enseño fotos que había por la casa de los dos juntos, luego le llevo hasta la habitación y le enseño ropa. El se quedo mirando la cama, que por cierto era un King Size americana adquisición de mi cuñado.


Makoo: Vale, vale… aquí me la voy a follar… ejejejej…. Vale… dame una cerveza….

Alberto le acerco una cerveza para cada uno. Y le comento un poco los detalles.


Alberto: Makoo, cuando venga mi novia yo hablo primero con ella, tu si quieres la esperas aquí… y te la mando… ¿ok?

Makoo: vale….

Alberto: Tu haz lo que quieras con ella, tu mandas, ¿vale? Y a mi como siempre… ¿entiendes?

Makoo: Si…. Jejeje tu cornudo… y ella lo que yo quiera…. Bien…


Alberto: Ok…es tu puta…. ¿lo entiendes?


Makoo: ….


Alberto: Tuya


Makoo: tu novia

Alberto: Es para ti… yo puto cornudo de mierda ¿lo entiendes?

Makoo: Es miá, mi puta…

Alberto: Muy bien

Makoo pregunto a Alberto por el cuarto de baño. Entonces entro y con la puerta abierta comenzó a desnudarse. Completamente desnudo comenzó a mear, no hacia falta casi ni agarrársela ya que era tan grande que apuntaba directamente en la dirección del urinario.
Tras terminar se la sacudió a desgana y ando hacia la habitación. Alberto pudo ver como se tiraba sobre la cama sin perder la sonrisa.



Alberto entro en la habitación, encendió las lamparas de la mesilla que tenían una luz ambiental roja, dejo los preservativos XXL, apago la luz del techo y cerro la puerta de la habitación. Esto era de locos, acababa de dejar a un vagabundo negro, sucio y maloliente completamente desnudo sobre la cama de nuestra habitación.

Y ahora solo quedaba mi llegada a casa.

Cuando llegue a casa algo me olía mal, literal y figuradamente. Alberto estaba muy raro, pero después de lo que le había dicho por la mañana me podía esperar cualquier cosa. A de mas tenia razón. Llevaba años siendo una desagradecida con el. Pero su comportamiento me sorprendió.

Nada mas entrar me dio un morreo y me ordeno quitarme toda la ropa. Yo pensando que era algún tipo de juego morboso lo hice sin rechistar. Acto seguido me soltó un monologo.



Alberto: ¿recuerdas lo que hemos hablado una y mil veces? Tu haces lo que quieres disfrutas, pero nunca tienes en cuenta mis deseos y fantasías. Sabes a la perfección que me encanta ser un cornudo sumiso y humillado y también sabes que tu te vuelves una perra sumisa con tus amantes ¡¡¡automáticamente!!! por que también te pone. Pues por una vez en tu vida vas a complacerme a mi, yo voy a ser el sumiso cornudo y tu la zorra complaciente de un macho alfa. Quiero que seas su puta… no quiero que hagas preguntas, no quiero que te quejes, solo quiero que entre ahí dentro y hagas todo lo que el te diga y lo que a mi me gustaría que hicieras…. Simplemente eso, y creo que si después de tantos años y de complacer todos tus deseos… si de verdad me amas, no vas a decir nada solo vas a entrar y comportarte como una verdadera puta, y una buena esposa.

Su frase me dejo desarmada y completamente muda. Tenia razón en todo lo que acababa de decirme. Así que le di un beso, me gire y me dirigí al dormitorio a ver lo que me esperaba.

Os juro que jamas me hubiera imaginado esto, ya que me había negado siempre por completo y eso que en ese momento no sabia toda la verdad sobre mi futuro amante.

Abrí la puerta del dormitorio, Alberto venia justo detrás de mi. Lo siguiente que vi fue a un tío negro, gigantesco, completamente desnudo en medio de la cama, jugando con algo aun mas desproporcionado en sus manos, su polla, su gigantesco rabo negro. Fui a girarme para preguntar a mi novio ¿que significaba esto? Pero rápidamente recordé lo que me acababa de decir “no hagas preguntas, haz lo que el te diga”.



Volví a mirar al negro, el se limito a sonreírme e inspeccionar cada centímetro de mi cuerpo.

Makoo: Yo mando… eres mi puta…

Alberto le guiño un ojo desde mi espalda sin que yo me enterara.


Silvia: ….. si…. Tu mandas….


Makoo: ven aquí… puta….

Yo me acerque lentamente a la cama y me senté a su lado, mire por ultima vez a mi novio, el se limito a salir de la habitación, dándome la espalda sin cerrar la puerta.


Makoo: ¿cual es tu nombre?

Mientras yo le contestaba sus manos comenzaron a tocar mis pechos.


Silvia: Mi nombre es Silvia


Makoo: yo Makoo ,mmmm estas buena….

Sin llegar a incorporarse una de sus manos me agarro por la nuca haciendo que cayera sobre su pecho. El olor era muy fuerte. Apestaba. Esto me fue a echar para atrás cuando de repente mi novio apareció en la habitación con una bandeja con copas.

Me acerco una copa, depositandola en mi mesilla, luego dejo otra en la mesilla que estaba junto al negro. Y el se quedo con la tercera.

Makoo: Gracias cornudo

Escuchar eso de el negro, me puso en sobreaviso. El debía saber los gustos de mi novio, pero Alberto jamas me había hablado de una persona como el.

El negro pego un trago a la copa, yo hice lo mismo. Cuando la apoye Makoo volvió a cogerme por la nuca llevándome de nuevo hacia su boca. Su lengua apretó mis labios hasta conseguir su objetivo, entrar hasta el fondo de mi boca. Sabia fatal, llegue a sentir hasta nauseas, pero no me opuse y continué con sus deseos.


Makoo: mmm sabe rica… putita rubia… mira….

Makoo soltó mi nuca y me indico que mirara su rabo. Continuaba pensando que eso no podía ser posible. No se donde habría encontrado mi novio a este tío pero si me dijera que era actor porno me lo creería.

Makoo: …. ¿te gusta? … la colita de tu novio…. Es pequeña.

Tenia toda la razón del mundo, cualquier polla al lado de la suya seria diminuta.

Makoo: vamos….

Silvia: ¿Que quieres?….¿Que te la chupe?


Makoo: Cometela puta.

Vi como mi novio se acomodaba en la butaca de la habitación, y apoyaba la cámara de video con la luz roja encendida. Si lo hacia mal encima tendría el video para recordármelo. Así que me acerque a su rabo, primero lo agarre con las dos manos, inconscientemente lo hice para medirlo. Acerque mis labios a la punta, el olor era aun mas fuerte que el de su boca. Cerré los ojos, abrí la boca y lentamente me la metí dentro. Apenas tenia un cuarto de ella dentro y no me cabía mas. Pase mi lengua por el borde de su capullo, al hacerlo me lleve con ella restos, supongo que de semen reseco. No le di importancia y continué chupándosela.

Me la metía y me la sacaba hasta donde podía.


Makoo cogió mi cadera y como si no pesara nada puso mi coño sobre su boca, su asquerosa lengua no tardo ni medio segundo en entrar hasta el fondo, inundando mi vagina de su saliva. Su lengua era proporcional a su polla, como había comprobado al jugar en mi boca. Sinceramente la comida de coño me estaba poniendo muy cachonda, tanto mi novio como Makoo se dieron cuenta de ello.

Makoo me retiro de encima suyo, se sentó en el borde de la cama.

Makoo: Arrodillate aquí puta.

Me hizo agacharme a los pies de la cama ante su sucia polla negra, y sin que tuviera que decirme nada volví a introducirla una y otra vez en mi interior. El sabor había sido mitigado con mi saliva. aunque el olor continuaba siendo muy fuerte.

Makoo comenzó a mover la cadera, lo que me provocaba arcadas. Su mano agarro mi frente alejándome de su polla, instintivamente abrí mi boca y comencé a recibir una lefada colosal sobre labios, ojos, mejillas…. Acto seguido volvió a cogerme del pelo indicándome que siguiera chupándosela. Y así lo hice.


Lamí su polla hasta dejarla mas limpia de lo que estaba cuando empezó.

Makoo: mmm buena puta rubita chupas bien…

Se sentó en el borde de la cama, completamente sudado. Silvia se levanto. 




Silvia: Voy a ir al baño a limpiarme un poco


Makoo: vamos juntos puta…

Makoo me agarro de la cadera con sus dos grandes manos, al verle de pie junto a mi me impuso aun mas que tumbado, era un hombre gigantesco, su altura, su peso, su polla… todo era gigantesco. A cada paso que daba de camino al baño su polla penduleaba golpeándome el culo. No podía creerlo. Al pasar junto a mi novio me sonrió. pero no dijo nada.

Entramos en el cuarto de baño. Yo fui al lavabo, mientras que Makoo abría la tapa del vater echaba una meada de medio litro. Luego se acerco a la bañera y se la quedo mirando.


Silvia: ¿Quieres bañarte?

Makoo: Si

Me acerque a la bañera, puse el tapón y encendí el agua tibia. Una vez a la temperatura perfecta Makoo se metió dentro, acerque una toalla y la deje a su lado.


Silvia: Si necesitas algo mas llamame

Makoo: No, tu vienes conmigo

Me agarro de la muñeca y tiro de mi hacia el agua. Se sentó torpemente debido a su peso, al hacerlo el nivel del agua aumento considerablemente. Y el color de la misma cambio de cristalino a parduzco.


Makoo: Siéntate.

Hizo hueco entre sus piernas y yo lentamente me senté entre ellas, al hacerlo me senté sobre su polla, para no hacerle daño sumergí una de mis manos y la retire, apoyándola sobre mi muslo. Sus manos comenzaron a tocar mis pechos y mis piernas.

Makoo: Estas muy rica putita…

Silvia: gracias

Makoo: Lavame

Me alcanzo una esponja que teníamos apoyada a un lado de la bañera. Yo quite el tapón del agua, dejando que parte de esa agua pantanosa se fuera por el desagüe, después volví a encender el agua tibia dejándola correr. Me eche gel en la mano y dulcemente, como si de un niño pequeño se tratara comencé a extenderlo por sus hombros y su gran torso. Luego con la esponja comencé a frotar, con mas fuerza. Os juro que perdió un tono de su marrón natural. Era pura suciedad pegada durante mucho tiempo.
Aprovechando que el nivel del agua había bajado al quitar el tapón. Volví a untarme Gel por las manos y hice volví a untarsela pero esta vez por sus piernas para volver a frotar con la esponja.
Me quede mirándole a los ojos un rato dudando de la siguiente zona a limpiar, pero en ese preciso momento comencé a entender lo que me había dicho mi novio. Mi sumisión natural ante los tíos. Y a Alberto esto le encantaba. Así que volví a echar sobre mis manos gel y lentamente se lo extendí a lo largo y a lo ancho de su polla, pajeandola con sumo cuidado y cariño.

Silvia: ¿así te gusta?

Makoo: Me encanta….. putita

Con la yema de los dedos dedique un tiempo importante a limpiar bien su capullo ya que preveia que me lo tendría que comer en alguna otra ocasión.

Silvia: ¿de que conoces a mi novio?


Makoo: Yo pido donde trabaja.

Silvia: ¿Como? No te he entendido…


Makoo: Pido y duermo…. Polígono

Era un vagabundo. Me había traído a un sin-techo a casa y le acababa de comer la polla. En realidad Makoo no tenia la culpa, el pobre hombre llevaría años sin estar con una mujer. No era precisamente atractivo, parecía mas bien un animal, era mayor, unos 50 años, medio calvo, sin dinero y probablemente hambriento.


Makoo: Tu novio maricón, y yo he venido para ayudarle y follarte como puta jeje..

Silvia: amm jejeje… bueno voy a secarte.

Salí del agua, me puse un albornoz, agarre una toalla pero cambie de idea.

Silvia: Espera aquí un momento.



Salí del cuarto de baño y fui a la habitación de invitados en la que teníamos un gran ropero con cosas nuestras, Alberto se quedo mirándome al salir y volver al cuarto de baño pero yo pase de el.


Silvia: Ponte de pie…

Cogí un albornoz que había comprado hace tiempo a Alberto estilo boxeador, de los que son grandotes y se lo puse a Makoo la verdad es que parecía de su talla y le quedaba muy bien. El tema del olor lo habíamos solucionado. Así que le cogí de la mano y salimos juntos del cuarto de baño. Lo lleve al salón en el que mi novio nos esperaba sentado. Continuaba sonriendo.

Alberto: ¿que tal?


Makoo: mmmm muy bien putita buena


Silvia: pues la verdad es que muy bien, la verdad es que me gusta esta nueva experiencia.

Makoo: Un poco de hambre


Alberto: Si no te preocupes, he preparado algo.


Silvia: ¿Te gusta el albornoz? Es tuyo

Alberto miro y enarco la ceja, pero no pudo ni rechistar. Makoo se quito el albornoz y lo tiro al suelo, para quedarse de nuevo en pelota picada. No quiero parecer racista y espero que no penséis que lo soy ya que hacia solo 5 minutos que le había bañado y 15 que se la estaba chupando, pero ver a un tío así de grande desnudo por el salón, me recordaba a un gorila, un animal, deambulando por comida y sexo.

Alberto puso unos sándwich sobre la mesa del salón, Makoo se sentó en el medio yo a su lado y mi novio en una butaca individual. Makoo devoraba la comida, probablemente llevaba sin alimentarse en condiciones mucho tiempo, casi el mismo que llevaba sin ducharse. Me daba pena pero cuando miraba entre sus piernas, dudaba, al ver su polla casi tocando el suelo.

Terminamos de cenar y Makoo se despanzurro sobre el sofá del salón, cogió el mando de la tele como si de su casa se tratase y puso el canal que quiso. Esto me hizo gracia por que mi novio le observaba pero no decía nada.

Al cabo del rato Makoo encontró un canal que parecía interesarle. Teníamos contratados todos los canales de pago entre ellos los Pornográficos, y casualmente en uno de ellos echaban una peli de una chica y de muchos negros. Makoo comenzó a reírse. Luego dulcemente agarro mi cabeza apoyándola sobre su torso. Yo me quede así apoyada mientras todos veíamos la peli que había dejado.

Tras unos minutos vi como su polla comenzaba a crecer y crecer, estaba completamente tieso, entonces su mano me indico que bajara mi cabeza. Yo sin que hicieran falta palabras fui bajando hasta tener mi mejilla apoyada en su barriga, con una mano cogí su polla y la guie hasta mi boca.

Comencé a comérsela sin dejar de ver la película, con el rabillo del ojo vi como mi novio se estaba desnudando sin perder atención a todos mis movimientos. Así que me tire de rodillas al suelo del salón y comencé a comérsela con mas fuerza. Alberto se acerco y sutilmente estiro una mano para tocarme un pecho. Pero yo ya me había metido en el papel que quería de sumisa con mi amante y dominante humillante con el. Aparte su mano de mala manera.



Al hacer esto pude escuchar una carcajada de la boca de Makoo.

En la peli porno la chica se subió sobre una de las pollas negras y comenzó a cabalgarla, yo mire a Makoo que no tenia nada que envidiar a la polla de la peli y sin tener que decirle nada se sentó en el sofá. Rápidamente me incorpore me coloque sobre el abierta de piernas y gracias a que ya estaba bien mojada me la metí hasta el fondo.



El me agarro del culo y comenzó a apretar mi cuerpo para que descendiera a la vez que su polla empujaba hacia arriba para entrar. Os juro por lo que mas quiera que el placer que sentí en ese momento fue inimaginable.

Cuando por fin note que mi coño se había acostumbrado al tamaño comencé a apretar y moverme mas rápido. Llevaríamos 5 minutos cuando de repente mi novio se levanto corriendo dejándonos solos en el salón. Yo continué cabalgando a mi negro y gimiendo sin control alguno.

Alberto apareció en el salón gritando que paráramos, yo no entendía por que decía eso, si en realidad estaba deaseandolo, hasta que vi lo que traía en la mano. Condones, me estaba follando a un vagabundo a pelo. Pero que coño me ocurría, se me había olvidado hasta lo básico en el sexo. Makoo sonrió, a la vez que decía “si” me aparto de encima, agarro uno de los condones y me lo dio. Por suerte no se había corrido pero ¿y si lo hubiera hecho?, mientras le daba vueltas a lo que acababa de ocurrir, me puse a abrir el condón, al sacarlo del paquete me extraño su gran tamaño, jamas había puesto un condón tan grande a nadie. Lo estire lentamente ayudándome de mis dos manos bien abiertas.

Ver como le quedaba el condón hizo que me olvidara del error de hacia unos minutos. Me hizo gracia ver que no llegaba a cubrir ni la mitad de su polla y que le quedaba súper apretado.



Silvia: ¿y esto? Jaja


Makoo: No de mi talla, esto pequeño

Silvia: Joder tío… si es XXL


Makoo: Yo 3 XXXL

Resople pensando en la pedazo de polla que me acababa de meter dentro, tanto Makoo como Alberto se dieron cuenta de mi respuesta en cuanto al tamaño de su polla, sin querer mi lengua había salido de mi boca, relamiendo mis labios, esto causo la risa de Makoo.

Makoo: jeje polla gigante para mi putita rubia… ejjejejee

Silvia: mmmm si TU PUTA…

Makoo: miá…..

Alberto se retorció del placer al escuchar esto de nuestros labios.

Con el condón ridículamente puesto, me subí sobre su rabo y comencé a cabalgarle de nuevo. Y de nuevo mi novio intento tocarme mientras se masturbaba a nuestro lado. Yo volví a apartar su mano.

Silvia: No molestes.

Makoo apretó el ritmo con muchísima mas fuerza que antes, me estaba llenando por completa, después de esto jamas podría follar como antes con Alberto, mas que nada por el tamaño, me lo estaba dando de si, de haberlo sabido antes, hubiera dicho que si al tema de los negros muchísimo antes.

Mi novio continuaba masturbándose a nuestro lado mientras su nuevo amigo vagabundo penetraba bestialmente a su novia. El no paraba de decir palabras que no comprendía supongo que por que serian en su idioma natal.



En una de las muchas embestidas, inconscientemente mi brazo paso tras su cuello, mi boca se acerco a la suya y en esta ocasión fui yo la que con mi lengua saboree toda su boca. Justo al mismo tiempo que me corría una vez mas. 



El abrió la boca de par en par, y note como un chorro de semen salia disparado de su polla a mi interior y cuando digo a mi interior me refiero a que note como su condón se rompía y la lefa salia a borbotones inundando mi vagina. En un primer momento fui incapaz de reaccionar y simplemente continué moviendo mis caderas, Makoo hizo mas de lo mismo reteniendome con sus fuertes manos. 



Para cuando quise darme cuenta ya era tarde, se había corrido por completo.

Al retirarme de encima suyo, note como todos los fluidos salían de mi vagina cayendo por mis muslos, aun así simplemente me quede sentada sobre el sofá manchandolo por completo. Makoo se fijo que el condón estaba roto y se lo hizo saber a mi novio indicandoselo, no hacia falta el estaba con la boca y los ojos abiertos de par en par sin saber que decir.


Makoo: no era de mi talla… ya dije.

Silvia: joooooder menuda polla…

Me levante y me fui al baño, una vez allí me limpie bien y bien a dentro, con el agua a presion de la ducha intente aclarar mi vagina por dentro. Mientras estaba en la ducha me puse a darle vueltas a lo que acababa de ocurrir y por un lado estaba muy cachonda pero por otro estaba acojonada. En ese momento apareció mi novio en el cuarto de baño.

Alberto: Joder….

Silvia: ¿joder?¿pero que esperabas? Tiene una polla inmensa y le compras condones pequeños….

Alberto: ¿Pequeños? Si es lo mas grande que había en la farmacia.

Silvia: Pues no le valen…


Alberto: No te preocupes por que que yo sepa esta sano, cuida una de las naves por la noche, y ellos le llevaron a reconocimiento medico de allí….

Silvia: Si, que no me cuentes historias, menos mal que encima tomo la pastilla, pero por si acaso mañana lo coges y le pagas un análisis en condiciones… ale tira.

Mi novio salio del baño cabizbajo pensando en lo que acababa de decirle. Al rato volví con ellos, estaba matada y cabreada.


Silvia: Me voy a ir a dormir.

Makoo: Yo también estoy cansado.

Al escucharle, decidí vengarme, estire la mano invitándole a levantarse, el se incorporo con la polla aun llena de semen y comenzó a andar agarrado a mi.
Mi novio nos siguió por el pasillo. Abrí de nuevo el dormitorio principal sin soltar la mano de Makoo y le metí dentro, cuando mi novio se disponía a entrar con nosotros, le indique con la mano que esperara.
Metí en nuestra cama a Makoo y yo hice lo mismo por mi lado. El me agarro sonriendo y pego su cadera a mi. Sentí su polla restregando el semen por la pierna.

Silvia: Apaga la luz y cierra la puerta.


Alberto: ¿pero que dices?

Silvia: Que nos apagues la luz y nos dejes dormir...¿no lo has entendido?… a dormir a la habitación de invitados, esta cama es solo para hombres.

En la cama cabían con facilidad cuatro personas, tres en el caso de que uno de ellos fuera Makoo, ya que la cama como os he dicho antes es un modelo americano King Size.

Alberto: ¿En serio?


Makoo: Cornudo…. Apaga ya…


Silvia: Ya le has oído…. A la cama de invitados… ademas ¿de quien soy su puta?

Según dije esto le volví a soltar un morreo en la boca a mi negro de rabo gigantesco.


Makoo: Mi putaa jejeje

Silvia: jajajaja ya has oído… SU PUTA… venga fuera… y recuerda mañana te lo llevas….¿ya sabes?


Alberto: Si… si

Mi novio apago la luz y nos cerro la puerta, yo tape a Makoo con la colcha, al acercarme el me volvió a agarrar de la cadera y me soltó de nuevo otro morreo, yo jugué durante un rato con nuestras lenguas. Luego me aparte cariñosamente indicándole que estaba un poco cansada.
Me gire dándole la espalda, el paso una mano sobre mi cadera y pego su cuerpo a mi, mejor dicho su polla gigantesca a mi culo. El calor que desprendía era reconfortante con el frio que hacia en la calle.

Antes de conseguir conciliar el sueño pensé en mi novio, seguramente se estaría masturbando pensando en todo lo ocurrido. Aunque echarle de la habitación os pueda parecer muy duro, era algo que probablemente le habría puesto aun mas cachondo y mas aun al cerrar la puerta y no poder saber que estaba pasando dentro.

En otra ocasión esto no hubiera sido así, probablemente hubiera estado follando hasta el amanecer con el amante proporcionado por mi novio, pero en este caso estaba realmente cansada y rallada.

Tras darle vueltas un par de veces a todo, conseguí dormirme.

Al despertarme por la mañana quise pensar que todo había sido un sueño, pero no me hizo falta girarme para saber que había sido real, ya que una gran polla apretaba mis nalgas. Por otro lado no había estado nada mal y encima había echo una gran labor social con el pobre Makoo, había sacado a un mendigo de la calle, le había dado de comer, le había lavado, le había dado cama caliente y por si fuera poco me lo había follado, estaba echa toda una samaritana.

Me levante procurando no hacer ruido y despertar a la bestia que continuaba tirada en la cama. Me dolía menos la entre pierna pero aun no estaba completamente recuperada. Llegue al salón y allí estaba mi novio, fumándose un cigarro.

Silvia: Buenos días…


Alberto: ¿que tal anoche?

Silvia: La verdad es que hemos dormido muy bien… por cierto yo me voy a ir al spa, necesito relajarme, despiertale cuando me haya ido y ya sabes lo que tienes que hacer…


Alberto: Si, pero no te preocupes que ya te dije que seguro que esta sano.

Silvia: Si, pero que se haga las pruebas y llamame según tengas los resultados…. ¿vas a ir a la clínica de siempre?

Alberto: Si, total ya nos conocen y no hacen preguntas…

Silvia: Ok, venga pues llamame desde la clínica con los resultados en la mano.

Le di un beso y me fui al gimnasio de al lado de casa, directa al SPA y a que me dieran un masaje.

Las pruebas de las que hablábamos son de ETS, enfermedades de transmisión sexual, son muy simples y rápidas, pero también son caras. Por suerte en la actualidad por distintas causas funcionábamos muy bien económicamente. Así por lo menos me podría quedar mas tranquila.

Si fuera por Makoo no se hubiera despertado en tres días, comprensible teniendo en cuenta que hacia años que no dormía en una cama, y menos de ese tamaño y tan cara y cómoda. Como el día anterior, no se puso absolutamente nada y ando desnudo por la casa hasta que se cruzo con Alberto.
Mi novio le comento que yo me había ido que volvería mas tarde pero que ellos tenían que irse.
Makoo no rechisto, simplemente pensó que ya había hecho su trabajo y que lo volvería a dejar en el polígono, no se alejaba mucho de la realidad, mi novio pensaba llevarlo a la clínica y mas tarde dejarlo en el mismo sitio de donde lo recogió.
Aun así Makoo estaba agradecido, ya que de camino a la clínica mi novio le dio los 20 euros por ayudarle a cargar la furgoneta mas 50 euros mas por el polvo con su novia.

Makoo: Me folle bien a la puta ¿eh?

Alberto: Si, si que lo hiciste bien… pero el condon

Makoo: La goma era pequeña… ejejeje… pero no pasa nada cornudo…. Ejejeje

Llegaron a la clínica, al entrar preguntaron por el Dr. Rodríguez, era mi medico y conocía mas o menos mi historial. Aun que en esta ocasión le sorprendió que un vagabundo negro de 2 metros fuera a hacerse las pruebas junto a mi novio. Aun así las hizo sin preguntar nada. A la media hora teníamos los resultados.

Mi novio me llamo para darme los resultados.


Alberto: Todo bien…

Silvia: Uffff que alivio….¿continuáis en la clínica?

Alberto: Si.

Silvia: Pues lleva a Makoo al centro comercial y comprarle algo de ropa… que da pena verle.

Alberto: ¿En serio?


Silvia: Pues claro… y luego te lo traes a casa de nuevo ¿Que pensabas cornudo de mierda?¿Que esto iba a ser una noche?… jajajaja ahora que se que esta todo bien…. Mas te vale que le compres bastante ropa… por si acaso…


Alberto: comprare condones de su talla

Silvia: Si…. Y te dedicas a hincharlos…. Si esta sano… ¿para que quiero condones? Prefiero sentir su lefa dentro…. Venga luego hablamos amor que hoy te veo un poco gilipollas.

Le colgue sin mas, había forzado la conversación todo lo que pude, por que sabia que en el fondo es lo que le gustaba oír. Lo mejor de todo es que le había mandado a comprar la ropa al centro comercial donde yo trabajaba. La gente que me conoce fliparia al ver a mi novio acompañado de un mendigo negro paseando y comprándole ropa a lo Prety Woman por las tiendas.

Y eso es exactamente lo que hizo, llevo a Makoo al centro comercial y le compro ropa suficiente para una semana, el pobre negro no se creía lo que estaba pasando, era como si le hubiera tocado la lotería. Tras las compras volvieron a casa.

Yo llevaba un rato esperando así que decidí recibirles como dios manda. Me puse un top parecido a un corsé de cuero, un liguero negro con sus medias de medio muslo y unas botas también de medio muslo negras. También saque una cadena de “perra” con su collar para el cuello y lo deje apoyado sobre la mesa del salón.

Cuando la puerta de casa se abrió, pude ver pasar a mi novio, seguido de una especie de rapero gigante. Makoo venia con ropa ancha y deportiva en plan jugador de la NBA. Ambos se quedaron boqui abiertos al verme frente a ellos, así vestida.


Silvia: Hola chicos.

Salí corriendo hacia ellos, pasando de largo junto a mi novio y abalanzándome sobre los brazos de Makoo. Este me cogió en el aire levantándome, yo aproveche ese momento para volver a darle un lameton en su boca negra. Makoo lo acepto encantado, luego me dejo en el suelo, me acerque a mi novio y le di un beso también a el.

Silvia: ¿Que tal se ha portado mi macho? …. menuda ropa ¿no?


Alberto: Mira todas esas bolsas.

Makoo: jejeje


Silvia: Pero es toda así…

Alberto: Casi toda… no sabia muy bien que comprar… y para comprarle calzones … pffff hemos flipado… bueno sobre todo la chica de la tienda… jajaja

Silvia: ¿Eva? Jajajaja ¿por el tamaño?


Alberto: No se podía creer que la talla mas grande de la tienda le quedara pequeña… al final hemos conseguido bóxer pero aun así le apretaran.

Me puse a revisar las bolsas y como me imaginaba toda la ropa era deportiva.


Silvia: Bueno, esto vale por unos días, pero me lo tendré que llevar yo de tiendas… por que con la ropa que le has comprado no puedo llevármelo a ningún sitio.

Makoo entro en la cocina y se puso a calentar algo en el microondas.

Alberto: ¿unos días?….¿pero…. Que pretendes? No entiendo


Silvia: Ahhhh, me das la charla que me diste el otro día sobre la sumisión y sobre como te gusta que te humille y acto seguido un vagabundo negro, con una tranca revienta coños y sin ningún tipo de control sanitario entra en nuestra casa de tu mano para que me folle… ¿y esperas que esto acabe aquí?. Yo tengo mis sentimientos sabes cornudo. Makoo me da pena y a la vez me pone. Así que como ahora andamos bien económicamente. va a pasar un tiempo con nosotros.


Alberto: ¿Pero cuanto?

Silvia: No lo se, no seas pesado, días, semanas, meses o quizá por bocazas años… si te gusta bien y sino ya sabes donde tienes la puerta.

Al ver que había finalizado la conversación con mi novio, Makoo regreso con nosotros, se estaba comiendo uno de los sándwiches que sobraron recalentado. Lo engullo de un bocado. Se acerco a mi y me agarro de la cadera.

Silvia: mmm ¿como esta mi sucio negrazo?


Makoo: Ya no sucio putita jejeje

Mientras me agarraba por la cadera nos fundimos en otro sucio beso. Su aliento no había mejorado.
Lentamente descendí recorriendo su cuerpo con mis manos, hasta llegar al elástico de los pantalones, poco a poco volví a bajárselos. Al hacerlo un fuerte olor salio de ellos, esta vez no era a sucio sino a macho, al ser un negro y de ese tamaño su olor corporal era mas fuerte de lo habitual en otros casos.


Silvia: uffff…

Alberto intuyo de que trataba mi queja.


Alberto: Ha sudado mucho, llevamos toda la mañana andando.

Silvia: mmm no pasa nada… este olor es como deberías oler tu. A hombre de verdad.

Sin dejar de mirar a mi novio, me introduje el rabo de Makoo en la boca, lamiéndolo y saboreandolo, pasándomelo por la cara y por los labios, intentando tocar mi garganta con su punta.



Makoo: Buena puta la tuya.

Lo dijo dirijiendose a mi novio. Yo me aparte corriendo de su polla y le increpe.

Silvia: ¿su puta?…. Soy tuya…. Tu puta… recuerdalo Makoo.

Makoo: Si, verdad mi puta ejejeje….. ven.

Me agarro de la mano y me llevo a la habitación, me hizo ponerme a cuatro patas sobre la cama. Primero sus dedos jugaron con mis labios vaginales, al comprobar que estaba lubricada, cogió con su mano su rabo y lo apunto a mi vagina. Poco a poco fue introduciendolo. 




Silvia: Si seguimos así, vamos a tener que comprar lubricante ¿eh?

La verdad es que su polla entraba con mas facilidad que la noche anterior, pero aun así costaba. Realmente mi novio iba a notar la diferencia la próxima vez que me la metiera, ya que mi coño se estaba adaptando al tamaño descomunal de Makoo.

Makoo: ¿que es lubricante?

Silvia: jajaja…. Gel… para ….el coño… (me señale mi vagina, pero el no parecía entender)… para que esto (agarre su pollon) entre fácil, suave….

Makoo: Ahhhh jejejeje si, si, lubricante…

Su polla continuo entrando y saliendo.

Habitualmente con mi chico llegaba al clímax, pero con Makoo no hacia falta esforzarse mucho, con solo meterme su polla me provocaba orgasmos instantáneos y si algo me caracterizaba en el sexo eran mis gritos y mis gemidos. Según mi novio y algún que otro amante, bastante morbosos.

Y eso es lo que paso, que mi boca se abrió de par en par y comencé a gemir como una loca. Mi novio no tardo en aparecer en la habitación para ver la escenita. Eso no solo no me corto sino que hizo que quisiera provocarle aun mas.



Silvia: Ohhhhhh siiiiii Makoo Follame….. si…..

Estaba gritando. Si había algún vecino en el edificio, cosa bastante probable, iba a escucharme y por si fuera poco estaba gritando un nombre distinto al de mi novio.


Silvia: mmmmm si…. Menuda polla negra….. siiiiii

El escándalo que estaba montando era inigualable, pero esto estaba poniendo aun mas cachondo a Makoo que me cogió de la cadera girándome y poniéndome boca arriba, abierta de piernas sobre la cama.

Silvia: Sigue…..Negro

Makoo: Tu muy puta Silvia… jejejeje

Volvió a clavarme su gran polla negra.

Esta es mi postura mágica, si cualquier tío me pone así, el orgasmo es instantáneo, aunque sea un micro pene. Pero en este caso, con una polla de ese grosor y longitud solo con meter dos centímetros comencé a correrme.




Silvia: Dioooooooooosss…… dioossss…. Siiiiiiiiii

Empezó a embestirme con fuerza, su barriga chocaba con mis piernas y por suerte hacían un poco de tope. Notaba la polla de mi negro empujando mis vísceras.


Silvia: Me vas a reventar sucio negro….

Makoo pareció darse cuenta de algo y ralentizo el ritmo.



Makoo: No condón, no tengo goma….

Había recordado la reacción de Alberto al no haberse puesto el condón y se había preocupado. El no tenia en cuenta los análisis ni nada, para el, el condón era solo un método para no tener hijos. Para nada mas. Yo sin embargo estaba relajada sabiendo que estaba sano.


Silvia: Sigue…. NEGRO sigue…. No pasa nada…

El continuo empujando con fuerza, mientras una ligera sonrisita aparecía en su cara.


Makoo: Vas a tener hijo mio jeje

Se lo dijo a Alberto que estaba masturbándose en el marco de la puerta.

Tras 10 minutos de follada en esta postura, mi sucio vagabundo se corrió de nuevo dentro, pero esta vez yo pude disfrutarlo mas, ya que no existía preocupación alguna por enfermedades.



Silvia: Ahhhh cabrón….. me has dejado rota….

Makoo se dejo caer sobre mi. Estaba completamente sudado, pero esto no solo me daba igual sin que me ponía muy cachonda.

Silvia: mmmmm que follada.

Makoo: Si…. Tu follas muy bien… pequeña rubita…. Que buena…

Silvia: Ve preparando algo para comer…

Mi novio me hizo caso y se fue a preparar la comida, Makoo se quedo tumbado donde había caído y yo sin querer me quede dormida durante el tiempo que tardo mi novio en prepararnos la comida.
No le di importancia al semen que aun inundaba mi vagina.

Después conseguí levantarme y acicalarme un rato, también hice que Makoo se lavase y vistiese. Comimos costillas que había preparado mi novio. Como de costumbre Makoo devoro la comida. Yo solo iba con el albornoz por la casa, así que como tenia pensada una tarde entretenida, deje a mi novio y a mi amante negro en el salón mientras yo me vestía.

Yo siempre, me visto sexy, haga frio, haga calor, aunque simplemente vaya a visitar a mis padres y hoy no iba a ser menos, así que me puse unas medias, un vestido corto de manga larga de punto y mis zapatos de tacón. 



Tras peinarme y maquillarme, volví al salón.

Makoo: mmm guapa… tu putita es muy guapa cornudo.

Di una vuelta sonriendole.


Silvia: ¿Su putita?

Makoo: Verdad verdad… mi putita … jejeje

Alberto: Vas muy guapa cariño, ¿a donde vas?

Silvia: ¿a donde vamos?… me llevo a Makoo de comprar y a arreglarle un poco… dame dinero.

Alberto se levanto y se acerco con su cartera. Como os he comentado antes actualmente y por distintos motivos, habíamos cobrado una gran suma de dinero, así que siempre teníamos bastante efectivo encima.

Cogí la cartera de mi novio, Makoo no apartaba la mirada de ella, también me parecía comprensible, por mucho que le estuviéramos dando o disfrutando, hacia un día era un mendigo sin dinero ni para comer.

Al abrirla vi que tenia unos 300 euros en billetes de 50 y otro billete de 100 euros. Volví a mirar a Makoo y se me ocurrió una idea. Fui a uno de los cajones del mueble del salón y saque una billetera nueva que teníamos guardada para un regalo. Tire la billetera a Makoo. Saque todo el dinero de la cartera de mi novio y sin pensármelo dos veces se lo di a Makoo.





Silvia: Toma… guardalo tu

Makoo estiro la mano incrédulo, en parte me la estaba jugando pero aunque parezca cruel sabia que era como un perro, mientras le diéramos lo que necesitaba no nos iba a morder, el dinero no se lo iba a gastar en nada ya que lo que necesitaba se lo estábamos dando gratis. La cara de mi novio era un verdadero cuadro.


Silvia: ¿Que? Lo lógico es que mi amante vaya arreglado y tenga su dinero… ¿o no?

Alberto: Si, si…. Pero


Silvia: Pero nada. Vete acostumbrando cornudo… por que las cosas han cambiado… venga vamonos amor.

Agarre de la mano a Makoo, el cual estaba guardándose la cartera en un bolsillo de la sudadera, cerrándolo corriendo con la cremallera. El centro comercial estaba muy cerca, afortunadamente, ya que yo no tengo carnet de conducir.

Salimos de nuestra casa, y cuando me disponía a cerrar la puerta de nuestra vivienda, se abrió la de nuestros vecinos.
Teresa salio, era una mujer de unos 40 años, estaba casada con Manuel de 47. Al ver a Makoo se sobre salto, yo me gire sonriendola.

Silvia: No pasa nada jejeje

Teresa: uiiii jejejeje que susto. ¿que tal….?

Era una mujer muy cotilla, todas sus preguntas iban siempre con segundas. En ese mismo momento caí en que si salia de casa probablemente me habría escuchado follando con Makoo y probablemente me habría oído gritar su nombre.

Silvia: Muy bien…. Ahora mismo salíamos de casa… que maleducada no os he presentado, este es mi amigo Makoo.

Teresa le dio dos besos. Makoo la sonrió. Al escuchar su nombre ella lo relaciono rápidamente con mis gritos “Follame Makoo”.


Teresa: Ahhhh encantada ¿y Alberto… esta en casa?…..

Claramente quería ver si me pillaba.

Silvia: Pues si, acaba de llegar ahora…


Teresa: ammm ¿y antes…. Estabas sola?

Silvia: Nooo, estaba con mi amigo Makoo… solos.

Me agarre del fuerte brazo de mi negro mientras sonreía a mi vecina.


Teresa: Amm es que he oído gritos y me he preocupado.

Silvia: jajajaja, no te preocupes Tere, eramos nosotros que estábamos…..

Makoo: follando … duro…

Silvia: jajajajaja

Teresa cambio la cara por lo directo que había sido Makoo.

Silvia: Calla tonto, jajajaja, no habla bien el idioma…. Quiere decir entrenando…

Teresa: ahhh jajajaja bueno, bueno…

Silvia: Pues nada Tere, nos vamos, hasta luego.

Nos despedimos de Teresa, la cual no se quedo muy convencida con mi explicación, le intereso mas escuchar la de Makoo y yo tampoco hice nada por sacarla la idea de la cabeza. Total, nunca me había caído bien, siempre se entrometía en todo. Ya pensaba desde hacia años que yo era un puta. ¡¡Pues toma!!, para que le quede claro. Como mucho se lo comentaría disimuladamente a Alberto y el ya lo sabia todo.

Salimos del edificio sin cruzarnos con ningún vecino mas. La verdad es que la imagen de Makoo y miá juntos debía chocar, ya que una española chiquitita, delgada, rubia y arregladita acompañada por un negro con pinta de rapero, de casi dos metros de altura y mas de 100 kg. Probablemente pareceríamos, el rapero famoso con su puta, o la tía rica con su guardaespaldas. O ¿por que no? Una zorra española acompañada por su amante negro, la pura verdad.

Mientras andabamos por la calle Makoo, no podía evitar agarrarme por la cadera como si fuera su novia. Hace años no hubiera permitido esto, pero ahora… nuestra familia no vivía cerca, por el barrio solo nos conocen amigos y vecinos. Mi novio era consciente de la situación, es mas, el la había provocado, con lo cual no tenia por que avergonzarme de nada. Si alguien me veía, rumorearía pero esa información no llegaría a nadie que realmente me importase. Era una manera de ser provocativa.
Makoo no era consciente de la situación real, para el simplemente había conocido a una pareja que le daba dinero por unos servicios, sexuales, los cuales iba a dar en cualquier sitio y ante cualquier persona. Para el era su trabajo, no relacionaba al resto de gente con nosotros como una posible amenaza, aunque fuera socialmente. El no terminaba de entender por que tenia que ocultar que me follaba o que mi novio era un cornudo, justo lo contrario pensaba que es lo que tenia que hacer y decir.

Entramos a mi centro comercial y digo mi centro comercial por que es donde trabajo. En una de las muchas tiendas que hay dentro. Allí si que me conoce todo el mundo. Nada mas entrar el hombre de seguridad se nos quedo mirando, se llamaba Raúl, llevaba muchos años trabajando en el centro. Sin querer echo una mirada inquisitiva a Makoo. Pasamos de largo, hasta llegar a un salón de belleza.

Makoo y yo entramos juntos, las chicas que trabajan allí también me conocían, así que tras unas explicaciones mínimas, se pusieron a trabajar en las uñas de manos y pies de Makoo. Las pobres alucinaron viendo como las tenia, les explique que hasta hace poco era un vagabundo y que le estábamos ayudando, para que encontrara empleo.

Tras una hora de manicura, pedicura y peluquería (simplemente le raparon). Salimos del salón de belleza, con 200 euros menos de mi cartera, la de Makoo continuaba intacta. Justo al lado se encontraba una clínica dentista bastante conocida. Volví a repetir la operación, explicaciones incluidas. En un primer momento no pudieron hacer mucho. Solo una limpieza y cuidados básicos, tomaron moldes para volver otro día y poner carillas.

Despues fuimos a una sastrería. Los trajes que ya estaban hechos no eran de la talla de Makoo y ha medida me parecían desorbitadamente caros así que decidí ir a otra tienda del centro comercial de tallas grandes.
Cuando salimos de esta tienda, las alarmas pitaron, con tan mala suerte que una pareja de policías nacionales vestidos de calle se encontraban justo en la puerta del establecimiento. Makoo no llevaba bolsas, aun así su color y el cierto racismo que existe fueron suficiente para que los dos policías se echaran encima suyo.

El como si de un perro acorralado comenzó a soltar palabras en su idioma, supongo que insultos. Los policías le pedían una y otra vez que enseñara su documentación la cual no tenia, era ilegal. De repente Makoo saco todo lo que llevaba en los bolsillos y lo arrojo al suelo. Un mechero, un paquete de tabaco mio y la cartera con los 400 euros.
Uno de los policías se agacho a recoger la cartera, la abrió buscando su DNI, pero en su lugar vio los 400 euros.

Policía: ¿A quien le has robado esto? ¿eh? !!Contesta¡¡

La gente se había parado a observar la escena y yo aunque tarde en reaccionar lo hice contundentemente.

Me acerque a Makoo interponiendome entre los policías y el, cogí la cartera de la mano del policía y le explique que ese dinero se lo había dado yo. El policía no acababa de creérselo. Así que les explique que Makoo era mi pareja y que habíamos ido de compras. Esto desencajo aun mas a los policías, mientras continuaba con la retaila de explicaciones, besaba y acariciaba a Makoo.

Si no llega a ser por lo convincente que fui con tanto mimos, abrazos y besos, se lo hubieran llevado detenido por no ir documentado. Conseguí que uno de los policías entendiera que aun siendo un inmigrante ilegal, era mi amante y que tenia planes de futuro con el. También recalque que no era ningún delincuente, ni un sin-techo, todo esto convenció o por lo menos apaciguo las ganas de detenerlo.

Aun así nos siguieron de lejos hasta la tienda de trajes XXL y esperaron hasta que verificaron que como les había contado, pensaba llevármelo para comprarle un buen traje. A falta de uno le compre 3. Uno negro, otro azul y otro gris. La verdad es que parecía un mafioso con ellos, pero eran mucho mejores que los chándal que le había comprado mi novio.

Pasamos por delante de un escaparate muy familiar para mi, Makoo se quedo parado en el prendado de los maniquís.

Makoo: Comprate eso…

Silvia: No hace falta….

Makoo: eres mi puta compratelo.

Me lo dijo tan alto que sentí hasta vergüenza por las miradas que causo. Así que cedí, pero antes de entrar en la tienda eche un vistazo desde fuera. Perfecto no estaba ninguna de mis compañeras dentro, solo una chica que venia de refuerzo los fines de semana. Ella me conocía, pero no tanto como el resto. La susodicha tienda es de lencería y yo no solo trabajo allí, sino que soy la encargada. Nada mas entrar Carol que así se llamaba la chica de fines de semana se quedo mirándome asustada, no por que sea una mala jefa, sino por que no me esperaba ahí un sábado.

Carol: Hola muy buenas Silvia ¿Que haces hoy por aquí?


Silvia: Nada que he venido con un amigo de compras y ….se ha empeñado en que me compre algo de lencería.

Carol se quedo mirando a Makoo y no acabo de entender por que un negro de 50 años me sugería la compra de lencería, mas aun cuando ella conocía a mi novio. Aun así, mi cargo y la falta de confianza hicieron que no se atreviera a preguntar mas. Si por el contrario hubiera sido otra de mis compañeras habrían hecho todo tipo de preguntas.

Makoo mientras tanto se dedico a coger distintas cosas mientras repetía la palabra “pruebatelo” yo le explique mas de 10 veces que este tipo de ropa no se podía probar, simplemente cogí mi talla en los conjuntos que el me daba y los compre sin ver ni tan si quiera si ami me gustaban.

Pague, me despedí de Carol y salimos de la tienda. Ya habíamos comprado de todo así que decidimos irnos para casa. Pero antes de salir necesitaba tomarme algo así que fuimos a un bar muy chulo que había dentro del centro comercial a tomarnos una cerveza.

Debido a la hora no había mucha gente, el bar “lounge café”, era de estilo moderno, luz tenue y con colores y música tranquila, los sillones altos y circulares alrededor de una mesa daban la impresión de reservados. Ambos pedimos cerveza.

Makoo: Tu antes has dicho que soy tu amante… jejeje

Silvia: Si, es que la policía te iba a detener…

Makoo: Yo no tengo papeles.

Silvia: Ya… por eso mismo… no me parecía bien, ademas no dices que soy tu puta.

Makoo: Si, tu eres mi puta, pero te has portado bien…

Makoo se acerco a mi y poso su mano sobre mi muslo mientras continuabamos charlando.

Silvia: Vamos a intentar que te den los papeles, o conseguirte trabajo o algo

Makoo: Yo ya trabajo…

Silvia: ¿De que?

Makoo se chupo un dedo y volvió a apoyar su mano sobre mi muslo subiendo lentamente por mi pierna hasta llegar a mi vagina.

Makoo: Te follo y tu cornudo me paga…

Lo dijo justo en el momento que el camarero venia con las cervezas. Se quedo flipado, pero a Makoo pareció no importarle y continuo a lo suyo.


Makoo: El tiene cola pequeña… jajajaj yo polla gigante para mi putita

Su mano aun con el camarero delante dejando las cervezas, continuo subiendo hasta meterse dentro de mi coño. Yo solté un suspiro abriendo ligeramente las piernas.

Silvia: Si…. Si que la tiene pequeña…. Jejejeje

Disimuladamente le mande parar y continuamos bebiendo. La charla todo el rato giraba entorno a mi, a que era su puta, de vez en cuando agradecía lo que hacíamos por el, pero luego volvía con que Alberto era un cornudo y la tenia pequeña… esto me hacia gracia.


Silvia: Necesito ir al baño

Me levante y fui al cuarto de baño. No había nadie mas en el bar. Entre en uno de los habitáculos para orinar. No me había llegado a subir la falda cuando escuche la puerta del baño abrirse. Unos pasos se dirigieron hasta mi puerta. Los zapatos eran de Makoo, pero no me dio tiempo a reaccionar cuando la puerta del baño se abrió y pude verle sonriéndome.

Entro conmigo, cerro la puerta con el pestillo y se saco la polla.

Makoo: ¿eres mi puta?

Silvia: Si que lo soy ¿por que….?

No pude acabar la frase, Makoo se saco la polla y me la puso en los labios.


Makoo: Pues chupala.

Sin rechistar como ya había hecho mas de una vez me la metí en la boca y comencé a hacerle una buena mamada, Makoo agarraba mi cabeza para forzarme a tragármela, hasta ahora nunca me había intentado forzar, pero le veía realmente cachondo. 



Me levanto por el brazo sentándose el en el váter, sin ningún tipo de miramiento me arranco el tanga, arrancado, lo cogió y lo partió con las manos tirándolo al suelo del baño, después me subió el vestido hasta la cintura y me obligo a sentarme a horcajadas sobre su polla. A mi el simple hecho de chupársela a un tío me pone cachonda y hace que moje, por eso para cuando Makoo quiso metermela mi flujo ya goteaba sobre su capullo.


Makoo: Siempre mojada guarra… tu si que sucia…

Su boca se unió a la miá, mas forzada que atraída, pero que me poseyera así me estaba poniendo aun mas, que bien me conocía mi novio cuando decía que me volvía completamente sumisa a mis amantes. 



Mientras continuaba con mis cavilaciones el introdujo su polla a lo bestia en mi interior, llegue a asustarme y sorprenderme a la vez, al ver que no me dolía, mi coño estaba completamente adaptado a su polla, por lo menos en este momento.

Sin soltar mis caderas me follo una y otra vez, penetrándome con fuerza, haciendo que la fuerza de mis piernas flaqueara y fallaran, cayendo y dejando por completo mi peso sobre la polla de Makoo. Aquí si me hice un poco de daño, pero lo alucinante era que era capaz de mantener mi peso con su miembro tieso, sin dejarme tocar el suelo. Estaba completamente empalada. 



Volví a incorporarme y tras 5 pollazos mas, todo el semen blanco salio de su gran polla negra regando de nuevo el interior de mi vagina.

Me levante como pude, mis piernas temblaban ante la follada que acababa de recibir. Los gritos durante el polvo habían sido muy fuertes, solo esperaba que el ruido de la música los hubiera amortiguado suficientemente. Me limpie como pude con el papel higiénico, me baje el vestido.
Makoo se guardo la polla sin limpiársela.

Salí del baño delante suyo, mis piernas continuaban temblando.

Cuando volví a la mesa vi que la cuenta estaba pagada, supongo que por Makoo. Así que salimos del bar, camino de la calle. Según andabamos dirección de mi casa, note como un liquido recorría mi muslo, disimuladamente lo recogí con mi dedo indice. Al examinarlo me di cuenta que era lefa. No me había limpiado lo suficiente, y las lefadas de Makoo eran abundantes así que se estaba saliendo y yo sin clenex, que vergüenza.
Intente que aligeráramos el paso, entramos en mi urbanización, y me cruce con el portero de la finca, muy buen amigo de mi novio.


Javier: Buenas Silvia….¿ que tal?

Silvia: Bien, te dejo que tenemos prisa.

Javier se quedo mirando a Makoo, pero yo no volví a darle importancia, llegamos a mi portal abrí con la llave y entramos hasta el ascensor. Una vez en mi planta me sentía segura. Por suerte no me encontré con Teresa, mi vecina cotilla. Abrí mi puerta y entramos a casa. Yo me fui corriendo al baño, para poder orinar, ya que con las prisas del polvo al final no lo había hecho, Makoo se quedo con mi novio que estaba en el salón. Les escuche hablar.
Makoo le contaba como podía lo que habíamos hecho, y mi novio probablemente estaría palpándose la polla por encima del pantalón con la historia.

Makoo: La dejo preñada… jejeje

Mire por encima de mi hombro, y una pequeña sonrisilla salio de mi interior, me hacia gracia, estaba obsesionado con eso, se pensaba que sin condón me quedaría preñada.

Antes de volver con ellos al salón me pase por la cocina y cogí unas cervezas, me di cuenta de que mi novio ya tenia la cena preparada, regrese al salón y las repartí.

Silvia: Bueno ya veo que Makoo te esta contando nuestra aventura.

Alberto: Pues si, una tarde entretenida.

Silvia: Espero que esta noche lo sea aun mas.

Me fije que la cámara estaba enchufada al televisor, eso significaba que estaba viendo los videos.


Silvia: Bueno y tu ¿que has estado haciendo?

El piloto rojo estaba encendido, así que cogí el mando de la tele y me metí en el menú de la cámara.

Silvia: Anda….. que casualidad ¿no?… esta puesto el video que nos grabaste el otro día.

Alberto: Bueno yo…

Le sonreí y di al play.


Silvia: Mira Makoo, sales por la tele.

En el video se podía ver la primera mamada que le hice a Makoo.

Silvia: mmmm

Pase al siguiente video en el que se podía ver la follada que me había pegado cuando me vestí de putita.


Silvia: Joder la verdad es que Makoo es todo un semental.

Le agarre el paquete y apreté su rabo, el solo sonrió mientras continuaba viendo el video.


Silvia: He tenido que comprar lubricante… jajajjaja… tengo el coño dilatado con la polla de este animal.

Alberto: ya me imagino.

Silvia: Cariño, si te portas bien y me haces un favor luego te dejo mirar o tocar ¿que te parece?.

Alberto: ¿Bien, que quieres que haga?

Me lo dijo en un tono suplicante.

Silvia: Ven, tumbate en el suelo.

Mi novio corrió a tumbarse, Makoo miro sin entender que pasaba. Yo me arremangue el vestido de nuevo hasta la cadera, mi coño quedo al aire, ya que el tanga me lo había arrancado Makoo en el bar. Abrí mis piernas y me agache sobre la boca de mi novio.

Silvia: Toma… comemelo… aliviame con tu saliva…

Mi novio comenzó a mover la lengua usando mucha saliva y disfrutando con su trabajo, mientras yo continué viendo el video, Makoo alternaba entre la tele y la comida de coño de mi novio.



Silvia: Creo que vas a tener que hacer esto muy a menudo… ¿te parece bien?

Yo estaba literalmente follándome la boca de mi novio, apretando mi vagina contra sus labios. Así que solo pude imaginar lo que me contestaba “si”, se que fue un si por que su lengua se movía con mas animo.

Cuando consiguió que me corriera por segunda vez indique a Makoo que se acercara. El ya tenia la polla fuera, así que mientras mi novio continuaba comiéndome el coño yo empece a jugar con la polla de Makoo, lamiendosela y escupiendosela.



Esto ultimo encanto a mi negro, así que volví a repetirlo, recogiéndola con mi lengua y volviendo a untarsela.



Tras un buen rato comiéndole la polla a Makoo mientras mi novio me comía mi escocido coño, el gigantesco Negro decidió dar la felacion por terminada, corriéndose por toda mi cara y por mi boca.



Como de costumbre, fui a pegarme una ducha, no iba a cenar con toda la cara lefada.


Silvia: Bueno, chicos me pego una ducha y cenamos

Makoo: Tu ya cenaste… ejjejeje

Silvia: jajajaja

Me fije que mi novio tenia toda la cara manchada por mis fluidos, así que aun en contra de lo que mandan los cánones en cuanto a Sumisión decidí darle un pequeño premio.

Silvia: ¿Quieres pegarte una ducha?

Estire mi mano para ayudarle a levantarse.

Alberto: Si, la verdad.

Su cara era de extrañeza.

Silvia: ¿Puedo ducharme con el cornudo cariño?

Makoo, me miro sonriendo, entendía mucho mas de lo que parecía.


Makoo: Si, ducha con el… tiene polla pequeña no puede hacer nada… jejeje

Silvia: jajajaja… tienes razón amor… bueno vamos

Mi novio me siguió hasta el cuarto de baño, Makoo mientras se quedo solo en el salón, una vez allí, cerré la puerta, le ayude a desnudarse y entramos juntos a la ducha. Encendí el agua poniéndola a la temperatura idónea para no escaldarnos.

Silvia: No debería darte este trato… ¿no?

Alberto: Bueno….. no se….

Silvia: Pero es lo que querías…. ¿no? Te pone cachondo

Me acerque a su cuerpo y le agarre la polla.

Alberto: Si… me pone

Silvia: ¿te pone que te trate mal? Eh picha corta….

Alberto: SI.

Pegue mi cara aun lefada a su pecho, y lentamente fui bajando, untando todo el semen de Makoo por su pecho, mi lengua iba recorriendo el mismo camino así que según le mancaba con mi barbilla, lo lamia con mi lengua y volvía a mancharle con mis pómulos.

Silvia: mmmmm…. Esta vez te has lucido cariño….

Me pare frente a su polla cogiéndola con mi mano.

Silvia: Me has traído a casa al amante perfecto, maduro… (le di una lamida)… grande y fuerte (otra lamida)…. Negro…. Y con un gran pollon.

Me metí su polla en la boca y aun bajo el agua comencé a hacerle una mamada. Tras 9 o 10 embestidas al ver que se iba a correr me la saque y tras ponerme en pie, la cogí con la mano y comencé a sacudírsela, mientras le susurraba al oído.

Silvia: Creo que Makoo va a vivir con nosotros para siempre...¿Que te parece?

Alberto: Bien

Silvia: ¿como dices? Habla alto

Alberto: Me parece bien….

Silvia: Es mi semental y yo soy su puta… y que sepas que no has visto nada, voy a ser la mejor puta que haya existido jamas, una puta sumisa y sucia…. ¿te gusta?


Alberto: Si….. una puta sumisa…

Silvia: No me pienso esconder por nada ni por nadie…. Soy suya… y tu eres mi cornudo.

Según dije esto un chorro de semen salio disparado dando en mi vientre.

Silvia: jeje… ya esta… esto explica por que prefiero al vagabundo, viejo y negro que a ti…

Solté su polla cogí gel y lo extendi por su cuerpo. Luego me puse bajo el agua mientras el se lo extendía. Tras unos segundos le mire y le dije “¿a que esperas?, limpiarme”. Volvió a coger el bote de gel y lo extendió delicadamente por encima de mi piel, llevándose los resistentes y viscosos fluidos que Makoo me había echado hacia tan solo un minuto.



Después ambos nos aclaramos y nos secamos.

Silvia: No te vistas… quiero que todos vayamos desnudos por la casa…

Mientras Alberto volvió desnudo al salón. Yo me fui a la habitación y me puse uno de los conjuntos que Makoo me había obligado a comprarme. Después me puse una bata negra y volví al salón con ellos. Mi novio estaba sentado desnudo en el sofá. Makoo estaba de pie mirando por la ventana de la terraza.

Silvia: Makoo…

Makoo: si

Silvia: Quiero que a partir de ahora vayamos desnudos por casa ¿que te parece?…. Desnudate.


Makoo: Desnudo

Lo entendió y se quito la ropa, por completo. Luego me acerque al sillón y lentamente deje caer la bata al suelo, y me arrodille en una postura sensual. 



Silvia: ¿Que te parece?

Mi novio, miraba atónito, la verdad es que me quedaba muy bien, pero la pregunta iba dirigida a Makoo que al verme reacciono como un miura, caminando hacia mi con la polla en la mano, como si de una porra se tratara.

Silvia: Quieto…. Toro… jejeje

Me levante y le indique que se sentara en mi puesto. Con ambos sentados en sus respectivos sitios, me aleje con paso sexy, dejándoles ver mis encantos. Llegue a la escalera que lleva al estudio y me senté en uno de los escalones, dejando mi pierna abierta y mostrando mis labios vaginales.



Silvia: Makoo vamos a dejar las cosas claras. A partir de ahora, vamos a vivir aquí los tres juntos. Así que vamos a tener que poner unas normas básicas.

Makoo: ¿que son normas?

Silvia: Ordenes, reglas…… leyes…. Para casa.

Makoo: A vale


Silvia: A parte de lo básico… limpieza, ya veré si sabes cocinar algo… por que comer nos queda claro que si…. Bueno lo importante, yo soy tu puta...(Makoo sonrió)… me puedes follar siempre que quieras, puedes hacer conmigo todo lo que quieras… ¿entiendes?

Makoo: Si, todo lo que quiera… eres mi puta.

Silvia: Muy bien… Alberto, el cornudo, tiene la polla pequeña, pero de vez en cuando le dejaremos que haga algo… lo que nosotros queramos… Pero el es mi novio… yo tu puta… pero el mi novio...¿entendido?

Makoo: El cornudo, tu novio…. Tu mi puta… si

Makoo se masturbaba mirándome mientras le hablaba.




Silvia: No te cortes por nada… si te apetece follarme hazlo, no te cortes nunca… si nosotros creemos que no es el momento te lo diremos Makoo. Vamos a darte una copia de las llaves de casa… ¿Que te parece?, llaves…

Makoo: Bien. Yo bueno, vosotros amigos, cornudo también…

Esto lo entendió, de ahí tanto agradecimiento, mi novio sin embargo no estaba tan de acuerdo. Pero total, que podía pasar, ¿que nos robara?, si para mi novio era mas importante que nos robara que, que se haya follado a su novia…. Nos lo mereceríamos.

Silvia: Cuando domines mejor el idioma, necesitare que te saques el carnet de conducir…


Makoo: Yo si, conducir…

Silvia: Y tenemos que arreglar lo de los papeles… Alberto, mañana te acercas al ayuntamiento, o al abogado y se lo preguntas..¿ok?… no quiero tener mas problemas con la policía cuando saque a pasear a mi negro.

Alberto: Ok.

Yo creo que muy en el fondo mi novio no acababa de creerse lo que estaba diciendo, las llaves de casa, que me follara cuando fuera delante de quien fuera, lo de arreglar sus papeles para poder residir en España legalmente… En realidad a cualquiera que se lo contaras se quedaría loco, sabia a la perfección que eso conllevaba una trabajo costoso y nada sencillo, pero al fin y al cabo, teníamos tiempos y recursos mas que suficientes para hacerlo y en parte me sentía en deuda con Makoo, mi novio lo había sacado de la calle, por una simple fantasía sexual suya y esperaba devolverlo, o mejor dicho abandonarlo como un perro de nuevo en la calle.

Tal como estaba vestida, me fui a la cocina. Mientras preparaba una bandeja con los cubiertos, servilletas y los platos, escuche ruido en el salón. 
 


Regrese al salón con todos los enseres para poder cenar y vi que la puerta de la terraza estaba abierta, mi novio no estaba en el salón pero pude escucharle en el pasillo. Asome a la terraza, tapando mi cuerpo con la cortina y vi que Makoo estaba fuera completamente desnudo, mirando por la barandilla. Nuestra terraza da al patio interior del edificio, tenemos piscina y una pista de padel. Pero lo curioso es que al tener la luz del salón encendida, nuestra terraza era la mas iluminada del edificio, con lo cual cualquiera que estuviera mirando por la ventana podría ver a la perfección a mi amante negro, en pelotas con su gigantesco rabo colgando. Ademas nuestras terrazas no tenían una barandilla muy alta, y mas de un vecino, nos conocía, sobre todo a mi ya que en verano suelo ser bastante exhibicionista y me gusta hacer topless para tomar el sol. Así que probablemente ver a un negro de dos metros en mi terraza desnudo les resultaría cuanto menos interesante, ya que conocían a mi novio y el no lo era.

Llame a Makoo para que entrara a cenar, no le regañe por salir desnudo, no podía hacerlo cuando 5 minutos antes le acababa de decir que me follara cuando quisiera delante de quien fuera. Yo había decidido no poner trabas a esta aventura. Si a mi y a mi novio no nos importaba que mas me daba lo que pensaran los demás.

Se sentó de nuevo en su sitio en el sillón, mi novio apareció por el pasillo y tomo asiento. Cenamos lo que Alberto había preparado. Tras la cena mi novio decidió que podíamos tomarnos una copa. Ninguno se opuso.

Era graciosa la imagen de el novio, la novia y el amante de color, desnudos en el salón tomando una copa mientras veíamos la tele como si nada, con total naturalidad.

Tras unas cuantas copas, el ambiente se fue calentando, hasta mi novio asumió con mas fuerza el papel de cornudo sumiso. Makoo continuaba sentado en el borde del sofá con la polla colgando casi rozando el suelo.



Makoo: Tu ¿cuantos años tienes putita?


Silvia: Yo… 27…

Makoo puso cara de asombro. La verdad es que aparento hasta menos edad de la que tengo.


Makoo: Yo 47 … 20 mas…. Tu mi hija…. Jejejejje

Silvia: jajajajaj tu mi papi negro… jajajaja


Makoo: Distinto color… jajajaja

Silvia: Si, pero que bien conjuntamos tu marrón y mi blanco…. Sobre todo cuando la tengo dentro

Hasta mi novio empezó a reír. Nos quedamos sin hielo y ambos se levantaron a la vez a por mas, lo que causo una situación cómica. Uno junto al otro completamente desnudos. Hasta ellos se dieron cuenta por que me reía. Así que me acerque y cogí primero la polla de mi novio.



Silvia: Pero cari….. mira que diferencia… jajajjajaja…. En serio…la madre naturaleza no es justa.



Alberto: pues no la verdad es que no, aunque, la madre naturaleza es sabia…

Mientras mi novio me hablaba yo les coloque uno frente a otro. Con el largo de la polla de Makoo marcaba la distancia que podían acercarse el uno al otro, hasta el grosor era ridículo.




Silvia: ¿por que dices que es sabia?

Alberto: Porque yo la tengo pequeña, pero me hizo conocer a este tío que la tiene gigante y gracias a eso tu tienes un pollon para ti sólita…

Silvia: jajajaj viéndolo así… tienes razón… pero ten cuidado a ver si te voy a dejar por el…. Jajajjaa


Alberto: lo comprendería jejeje… bueno voy a por hielos…

Mientras mi novio se fue a la cocina por mas hielo yo agarre la polla de Makoo. El aparto mi mano, la acerco a su boca y me escupió en la palma, luego lo llevo de nuevo a su rabo, yo le sonreí, pero en parte me sorprendió, iba cogiendo mas confianza.
Mi mano recorrió el largo de su pene apretándolo, mientras mis dientes apretaban mis labios inconscientemente.




Makoo se dio cuenta de la cadena que un día antes había dejado sobre el mueble del salón, se acerco a ella y me la enseño, preguntándome con la mirada ¿que era?. Yo abrí el collar y me lo puse en el cuello entregándole la otra parte de la correa. Al cogerla la examino pero sin tener que dar mas explicaciones entendió para que servia y una ligera sonrisilla apareicio en su cara.

Se sentó en el sofá individual, mi novio apareció en el salón para ver como su novia, como si de una perra se tratara se acercaba de rodillas hasta su nuevo amo. Pare entre sus piernas y mire a mi novio mientras repartía los hielos que acababa de traer.

Alberto: mmmm ¿te has comprado una perrita Makoo?… guau guau


Makoo: jajajaja si… es mi perra….

No pude evitarlo, y tras una carcajada gruñí a mi novio, luego me gire y me metí la polla de Makoo en la boca.



Por lo visto Makoo quería follarme, por que me retiro de su rabo, me puso de pie y abrazándome por la espalda, comenzó a meter sus grandes dedos en mi vagina.

Makoo: Vamossss a cama… putita… cornudo graba….



Silvia: mmmm buena idea… ¿has escuchado a Makoo cariño? Coge la cámara y ven a grabar.

Makoo me llevo a la habitación tirando de mi mano, una vez allí se despanzurro en la cama, yo me puse a sus pies posando como una verdadera zorra. 



Mi novio apareció detrás nuestro y se sentó como siempre en su silla de espectador. Al verle recordé que acababa de eyacular en la ducha, eso en mi novio significaba horas para poder volver a tener relaciones, ya que tarda mucho en recargar y se le baja tras cada lefada. Esto me dio una idea malvada.

Le indique con el dedo indice que se acercara, se tumbo en la cama, había hueco de sobra. Me acerque a el y me coloque entre sus piernas con su polla delante mio.


Silvia: mira que colita Makoo

Saque la lengua y la pase por su capullo, mientras se la meneaba con dos dedos.

Makoo: Enana… jajajajaja




Silvia: mmmm diminuta…. Esto no vale para nada… jejejej… anda coge la cámara y mira como lo hacen los adultos… Makoo Follame

Aquí volvió a ocurrir otro momento gracioso y morboso. Makoo se giro y cogió un condón que ya tenia abierto en la mesilla, se puso corriendo la goma y me miro.


Silvia: ¿Que haces Makoo?

Makoo: Goma.

Yo comencé a reírme, Makoo no acabo de comprender mis risas, me acerque a su rabo y le quite el condón.




Makoo: Tu puta… jejeje al final hijo mio

Silvia: jajajajaja que no te preocupes… ven aquí anda y follame de una vez.

Como si esto ultimo le hubiera subido la testosterona de golpe me cogió por el pelo, abrió mis piernas con las suyas y comenzó a follarme a lo bestia. Mi novio se levanto de la cama y cogió la cámara para ponerse a grabar.



No pude aguantar el ritmo de las embestidas en esa postura y comencé a gemir como de costumbre, a grito pelado. Hoy si que era consciente de que los vecinos nos iban a escuchar, mas aun por la hora que era, pero me dio completamente igual. Aun así cambie de postura.
Me gire poniéndome de lado y deje que me penetrara desde atrás. Alberto grababa alucinado ya que el no podía follarme en esa postura debido a que es necesario un rabo del tamaño del de Makoo o un poco mas pequeño.




Silvia: ¿Te gusta cariño?… mira como follan los hombres de verdad.


Alberto: Si que me gusta cariño….

Silvia: Makoo folla como un toro…. Ahhhhhh

Alberto, me indico que hablara mas bajo.

Silvia: No te …. preocupes…. Ahhhhh…. Que …. algunossss vecinos…. Ya lo …. sabennn ahhhhh.

Su cara cambio, pero en parte por el morbo que acababa de producirle saber que existía la posibilidad de que los vecinos supieran lo zorra que era su novia y lo cornudo que era el.

De nuevo Makoo me forzó cambiándome de postura, me puso a cuatro patas sobre la cama y me agarro del pelo, para volver a penetrarme con fuerza. El placer era inmenso y mis gritos aun mas.

Makoo: PUTA ….. TOMA POLLA NEGRA…..


Su grito me sorprendió hasta mi, pero la fuerza de sus embestidas lo hicieron todavía mas ya que con la primera por casi me tira de la cama, mi novio me sujeto devolviéndome a la cama.


Silvia: JODER como follaaass….. ahhhhh….. pollon Negrooo…. Cariño Grabalo todo…..

Alberto: mmmmm que morbo…. Follatela duro…. FOLLATE A LA PUTA DE MI NOVIA….

Mi novio se puso a gritar, estoy segura que lo hizo a posta por lo que le acababa de decir de los vecinos, era algo que en realidad le daba mucho morbo, me lo había comentado en muchas ocasiones. El morbo de pensar que la gente que nos conocía supiera que era un cornudo y yo un putón.


Makoo: TOMA PUTA…. Mi leche…. Toma putita rubia….. te voy a dejar embarazada.



Makoo se corrió dentro, pero continuo penetrándome mientras continuaba gimiendo.


Silvia: ahhhh dios, ahhhhhh


Makoo: Eres una guarra…

De repente saco su polla de mi coño y se puso de pie sobre la cama, me agarro de la cara y tras echarme un salivazo, me dio un guantazo suave, luego volvió a llevar su polla sucia y corrida a mi boca.


Makoo: Limpia 

Tanto el gapo como el guantazo activaron la zorra sumisa que hay en mi y volví a comerme su polla con mas hambre que nunca. El aprovecho mi voracidad para forzar mi boca un poco mas de lo normal, no me queje, solo disfrute.






Me desmalle sobre las sabanas mientras Makoo continuaba gimiendo, y hablando en su idioma, mi novio dio por finalizada la grabación, guardando la cámara en la coqueta. Makoo bajo de la cama y se fue por el pasillo, al rato se pudo escuchar el agua de la ducha. Yo debería hacer lo mismo pero no tenia apenas fuerza. Aun así hice un esfuerzo y me lave un poco la cara en el lavabo y mi sexo en el bide. Llegue de nuevo a la habitación antes de que Makoo saliera de la ducha. Me metí en la cama, en el centro.
Makoo llego, y sin decir nada se metió a mi lado, no se quejo por dejarle menos espacio que la noche anterior, pero como he comentado unas cuantas veces nuestra cama tiene un ancho especial, suficiente para tres personas.
Mire de nuevo a mi novio y le indique que entrara a la cama con nosotros.

Alberto ilusionado se metió a mi lado. Apago la luz, yo le di un beso en los labios, me gire y le di otro beso a mi negro y les di las buenas noches a los dos. Dormimos como niños pequeños.

Cuando me desperté me fije que mi novio no estaba en la cama, me levante me puse una bata y fui al salón, pero no lo encontré. Subí a la planta de arriba, la utilizábamos como despacho aunque actualmente queríamos reformarla para que fuera una especie de suite para nosotros o una casa independiente, ya que tenia su propia terraza, cuarto de baño y mas de 30m2. Tampoco estaba arriba, volví a bajar y fui a la cocina a prepararme un café. La cafetera estaba humeando, lo que quería decir que mi novio acababa de irse. Al coger la taza vi una nota, en la que ponía “Buenos días cariño, me voy a hablar con Carlos para ver que se puede hacer con los papeles de Makoo”.


Cogí mi café y me lo tome tranquilamente en el sofá del salón. Hoy tenia una mañana un poco ajetreada, tenia que pasar por mi trabajo para recoger las facturas de gastos y ventas de todo el mes y llevarlas a la central, pero no quería dejar a Makoo solo en casa, no por desconfianza, sino por que no quería que se quedara tanto tiempo solo, sin saber que hacer, por lo menos me esperaría un rato hasta que se despertara para intentar explicarle que tenia que ausentarme durante un par de horas.

Paso el tiempo y las dos horas estimadas, pero no se despertaba, fui al dormitorio y delicadamente le desperté.

Silvia: Makoo… despierta…

El tardo un rato, pero por fin abrió el ojo…


Makoo: Hola… guapa….

Me dio un beso y se quedo mirándome.

Silvia: Tienes hecho café… yo tengo que irme… luego puedes poner la tele… no voy a tardar…

El asintió con la cabeza y antes de que pudiera salir de la habitación ya estaba de pie, desnudo siguiéndome hacia el salón. Ya que estaba despierto aproveche y le calenté el café en el microondas, le puse la tele y le deje sentado en el sofá, comiéndose un bollo.

Mi novio mientras tanto, como mas tarde sabría, había estado en extranjería, en la embajada de Senegal, en el ayuntamiento y por ultimo hablando con un amigo nuestro policía al que le contó que una amiga nuestra quería ayudar a un chico Senegales que había conocido. Vamos mas de 4 horas de ruta por las instituciones publicas. Yo mientras tanto fui a mi trabajo y a la central para entregar toda la documentación y los informes de gastos.

Mi novio me llevaba un par de horas de ventaja así que llego a casa antes que yo. Al entrar se encontró a Makoo prácticamente igual que le había dejado yo, salvo por el chándal que llevaba puesto. Tumbado en el sofá viendo la tele, aunque en esta ocasión había cambiado de canal y estaba viendo el canal de películas porno.

Mi novio cogió un par de cervezas de la nevera y las llevo al salón, ofreció una a Makoo y el se abrió la otra, se sentó en el sillón a su lado y se quito las zapatillas.


Alberto: Jooooder menudo día….

Makoo: Mis papeles ¿bien?

Alberto: Muy difícil….

Makoo: Pero tu amigo, tu dice a Silvia que yo papeles…


Alberto: Ya pero es difícil… va a tardar tiempo…


Makoo: Ahhh… mas tiempo vale…

Alberto decidió dejar ese tema para mas tarde, total tampoco iba a servir de nada explicárselo en ese momento a Makoo.


Alberto: ¿viendo porno?


Makoo: Si jejeje follando…


Alberto: Pero esos videos son un poco fuertes no…

Makoo estaba viendo una peli en la que 3 tíos se follaban la boca de una chica joven, uno de ellos la orinaba y luego todos se corrían encima estilo bukake.


Makoo: Eso voy a hacer a putita… jejeje


Alberto: Tu hazla lo que quieras… jajajja

Makoo: Tu cornudo…. Pero también… amigo… ¿no?


Alberto: Si, tu y yo amigos

Makoo: Pero yo follo a tu novia… jejeje follo novia de cornudo… PUTITA RUBIA


Alberto: jajajja si, somos amigos y te follas a la puta de mi novia.

Makoo: Pero… yo no entiendo… ¿por que tu dejas que yo folle?… ¿por mi gran polla?


Alberto: Si y por que me gusta que folle con muchos tíos…

Makoo: jajaja yo no entiendo pero yo feliz… jajajajaja

Alberto: jajaja ya te veo ya cabrón jajajjaa

Makoo: Tu cornudo feliz yo feliz…

Llegue media hora después de Alberto y allí estaban los dos tomando cervezas y riendo mientras veían porno en el sofá del salón. Menos mal que había quedado con mi novio en que traería comida del restaurante chino del centro comercial al volver.

Nada mas llegar y mientras Alberto ponía la mesa, me fue comentando los por menores de su aventura por los distintos edificios estatales para conseguir la documentación necesaria para Makoo y su permanencia legal en España.

Alberto: Lo veo muy jodido.

Silvia: Pero ¿por que….?

Alberto: Bueno, lo primero he conseguido que en la embajada de su país le legalicen su visado, ya que el que tenia estaba solo en su idioma y no era valido en España… esto no significa que sea legal, significa que hasta el visado no valía… luego me han dicho que ellos no podían hacer nada, así que me he ido a la comisaria de mi amigo… por cierto a flipado… tras darle diez mil explicaciones de por que ayudo a Makoo me ha comentado, que lo primero es empadronarle en alguna residencia fija, luego me ha dicho que si encontrara algún trabajo ayudaría al visado temporal, y a la tarjeta de la seguridad social…. Y bueno básicamente que la burocracia en España se ha endurecido tanto con la crisis para los ilegales que es básicamente imposible legalizar por completo su estancia… lo mas rápido seria casarse… jejeje… así que creo que no hay nada que hacer… aparte de un visado temporal.

Silvia: ¿como que no?…. Casarse

Alberto: jajajajaja ¿estas de coña no?


Silvia: bueno…. Si es la única forma…

Alberto: Pero estas loca, una boda ilegal con un inmigrante… si te pillan vas a la cárcel de fijo… ademas no has oído lo que te he dicho, se ha puesto mucho mas difícil ahora con el tema de la crisis, controlan muchísimo mas el tema de las bodas por conveniencia.

Silvia: Bueno, no tiene por que ser por conveniencia, piénsalo…. Nosotros no necesitamos dinero. Makoo no nos va a pagar ni un duro, cuando miren nuestras cuentas van a saber que por dinero no es.


Alberto: Pero hacen visitas y entrevistas cada poco tiempo….

Mi novio se estaba enfureciendo con la conversación, pero yo no lo veía tan descabellado, total, ni el ni yo creemos en el matrimonio, pero en este caso era un medio para conseguir ayudar a Makoo. Solo había que estudiar y memorizar algunos datos personales para las entrevistas.
Tras casi una hora de conversación ya con Makoo presente, mi novio comenzó a ceder, o mas bien a darse por vencido. Aun así no paro de comentarme los posibles problemas que podrían acarrearnos el hecho de que se descubriera el pastel.

Por otro lado, no era un matrimonio de conveniencia, en todo caso era un matrimonio alocado. Para el gobierno yo solo tenia que ser una chica Española que se había encaprichado de un hombre de color, por el sexo, por amor o a saber por que, me confundiera con mi decisión o no.

Esto de todas formas no era algo que fuera a ocurrir ahora mismo, sino que conllevaba un largo proceso, del cual conseguí escabullirme de nuevo y mi querido novio paso a ser el principal encargado, salvo en contadas ocasiones en las que Makoo debería acompañarle.

Parte de esta discursion continuo mientras comíamos los tres juntos, poco a poco Makoo fue entendiendo por donde iban los tiros y por que discutíamos. La conversación comenzó a encantarle y mas aun viendo el futuro resultado. Aunque no parecía querer los papeles sin mas, parecía querer casarse de verdad conmigo, no paraba de comentar “vivir todos””amigos” y cosas por el estilo. Sinceramente estaba agradecido y creía que tenia de verdad esa obligación conmigo.

Como casi todos sabréis la vida sigue su propio camino sin tener en cuenta los planes de cada uno. Así que una vez mas el destino me deparaba una nueva sorpresa.

Con los platos sobre la mesa y la conversación sobre la boda aun caliente, el timbre de la puerta de casa sonó. Mi novio se levanto a abrir, cuando escuche de sus labios un “hombreeeeee ¿Que haces tu por aquí?” eso me puso en guardia. Quien estuviera en la puerta era conocido y probablemente pasaría a casa. Makoo comía como si nada pero yo no podía dejar de pensar en las instrucciones que le habíamos dado el día anterior.

“ Haz lo que quieras cuando quieras delante de quien sea”

Esto era un arma de doble filo para mi, así que sin dudarlo le explique como pude que no fuera cantoso, que disimulara y que estuviera callado, iba a intentar explicar quien era y que hacia ahí antes de que pudiera decir la verdad.

Me levante de la mesa justo al mismo tiempo que el invitado sorpresa pasaba al salón.

Mi hermana, mi puñetera hermana mayor estaba aquí. Hacia mucho tiempo que no nos veíamos, para ser exactos un año y medio. Vivía en Barcelona con su Marido, Jordi y apenas hablábamos. Lo poco que sabia de ella era que le iba mal con el y que dentro de poco vendría a Madrid para ver a nuestros padre. Aunque yo suponía que avisaría antes.

Silvia: ¿Pero que haces tu aquí?

Amanda: Joder… que recibimiento hermanita… ¿no te alegras de verme?

Silvia: Muchisimo… pero no te esperaba…

La relación con mi hermana siempre había sido estupenda, nos lo contabamos todo sin tapujos aunque actualmente estuviéramos mas desconectadas.


Silvia: ¿y esas maletas?

Alberto: Bueno dejala que entre y se acomode ¿has comido?

Amanda: No

Alberto: Pues siéntate ahora pongo otro plato.

Mi novio le quito las maletas de su mano y las paso a la habitación, mi hermana se acerco a la mesa y se quedo mirando a nuestro comensal.

Silvia: Ahhh si… jejeje que maleducada…. Es un amigo nuestro… ya te contare mas tarde, se llama Makoo…. Makoo ella es mi hermana Amanda ( le indique con la mirada que estuviera callado)

Makoo: hola, muy guapa como tu

Amanda: Jajajaja encantada y gracias.

En ese momento mi novio regreso con el plato y los cubiertos, cortando en seco la conversación sobre Makoo.

Silvia: Bueno…. En serio… ¿las maletas?

Amanda: Pues hermanita…. He mandado a la mierda a Jordi….


Silvia: ¿no jodas?

Amanda: Si… ya te contare (miro a Makoo indicando que no quería hablar delante de desconocidos)

Silvia: No entiende casi español…. Así que habla.

Amanda: No se como paso pero…. Las discusiones iban a mas…. No nos soportabamos en casa y ….

Silvia: ¿y?

Amanda: le fui infiel con un amigo suyo….

Silvia: jajajjajajaja que guarrilla…

Amanda: ehhhhhh…. Que el tampoco es un santo …. se acostó con una chica de su trabajo…


Silvia: ¿antes o después de enterarse de lo de su amigo?

Amanda: Después….. (volví a reírme) vale tienes razón… pero de todas formas el me perdono y quería que siguiéramos juntos, aun así lo deje. No aguantaba mas con la relación… así que … me voy a quedar unos días en vuestra casa hasta que mama y papa vuelvan de valencia.

Silvia: Que cara dura se autoinvita….

Alberto: callate anda, no pasa nada Amanda quedate el tiempo que quieras.

Amanda: Muchas gracias Alberto.

Por suerte durante el transcurso de la comida no salio ninguna conversación incomoda. Nada mas terminar aprovechando que Makoo se había levantado para ir al baño, le seguí, con la excusa de colocar la habitación para mi hermana. Acorrale a Makoo en el pasillo y susurrando le lleve hasta la habitación de invitados donde había dormido Alberto la primera noche.

Silvia: Makoo, hoy duermes aquí ¿vale?

Makoo: ¿por que?

Silvia: Mi hermana no puede saber nada

Makoo: ¿de que? ¿tu y yo follamos?


Silvia: Eso mismo, no puede saberlo…¿ok? Hoy duermes aquí…

Makoo: vale

Cogí la maleta de mi hermana y la lleve a la planta de arriba donde estábamos haciendo la suite. Por suerte la cama y los armarios ya estaba en su sitio y aunque el cuarto de baño estaba sin terminar, la habitación podía albergar perfectamente a cualquier invitado, en este caso a mi hermana. Una vez adecentada llame a mi hermana, alucino con la reforma que estabamos haciendo y por como estaba quedando.


Silvia: ¿te mola? La vas a estrenar tu… aunque el baño todavía no esta…


Amanda: Si que me mola si, pero….me tienes que contar lo del negro….

Silvia: jajajajajajajaja es un amigo de Alberto, le estamos echando una mano con el tema de los papeles… no se ya sabes como es mi novio, un samaritano…

No quedo muy convencida, pero tampoco le cuadraba ninguna otra historia. Ademas ella no tenia ni idea de como eramos en nuestra vida privada en lo referente al sexo, libertinaje y sadismo. Solo sabia que yo de joven había tenido mis aventuras como ella.

Durante toda la tarde estuvimos charlando, mientras Makoo y Alberto veían la tele, por suerte fútbol y no porno. Tras unas cuantas cervezas el estomago se nos cerro así que mientras Mi novio y mi negro cenaban nosotras continuamos bebiendo y hablando en la terraza. Mi hermana me contó con mas detalles como fue su desliz, se sentía avergonzada al decírmelo, si ella supiera como era yo en realidad, no se hubiera sentido nada mal.

Tras un buen rato de desahogo me comento que estaba cansada por el viaje así que la acompañe a su cuarto para que pudiera acostarse. Al pasar junto a Makoo se quedo mirándole y le dio las buenas noches. Alberto no estaba en el salón pero nos cruzamos con el que salia del cuarto de baño dirección del dormitorio.

Alberto: Buenas noches chicas, me voy a la cama.

Amanda: Yo también…


Silvia: Y yo jeje… Makoo esta en el salón


Alberto: Me ha dicho que ahora se iba a dormir.


Silvia: A bueno, ahora nos voy.

Mi hermana subió las escaleras, yo la acompañe indicándola donde estaban las mantas por si tenia frio. Luego la di las buenas noches y baje directa a mi cuarto. Nada mas entrar cerré la puerta apoyando ambas manos en ella. Mi novio me miraba desde la cama.

Alberto: …. ¿estresada?

Silvia: Joder, no lo sabes tu bien, en que momento ha venido….


Alberto: no te quejes, Makoo se a portado mejor de lo que imaginaba.


Silvia: menos mal…. Encima se separa de Jordi y se planta aquí sin avisar…. Pfffff… menudo follón… y mis padres no vienen hasta pasado mañana.

Alberto: Bueno, no es para tanto…

Silvia: ¿que no? ¿Dime como controlas a Makoo dos días sin sexo? Y encima mi hermana todo el día en casa….


Alberto: Joder pues muy fácil… por las noches aliviale un poco y por el día me lo llevo yo a arreglar sus papeles….

Pensé lo que acababa de decirme y tenia toda la razón, por la noche mientras mi hermana dormía podía intentar apaciguar su fuego y por el día mientras Alberto estuviera con Makoo no pasaría nada y sino otra opción seria salir yo con mi hermana para que no estuviera todo el día en casa.

Salí de nuevo de la habitación y fui al salón, indique a Makoo que me siguiera con el dedo. Fui hasta la que por ahora seria su habitación entre, Makoo paso detrás.
La casa estaba completamente en silencio, así que para evitar que escucharan algún ruido encendí la tele de la habitación de Makoo. El se sentó en el borde de la cama. Parecía que sabia lo que iba a hacer.
Le baje los pantalones agarre su polla con ambas manos y comencé a comérsela. El sonrió, supongo que en el fondo sabia que antes o después iría a buscarle para que me diera mi ración de polla.
Lamia su rabo desde el tronco hasta la punta y me lo introducía dentro.



Quería hacerlo bien y dejarle contento para que no me pidiera mas.

Me la saque y volví a lamer su polla de arriba a abajo.



De repente Makoo dijo algo en su idioma. Tampoco le hice mucho caso y continué lamiendo su gran polla.

Makoo me agarro la cabeza marcándome el ritmo, eso significaba que se iba a correr, por suerte para mi. En ese mismo instante escuche un ruido en el pasillo, pero Makoo no me dejo investigar obligándome a continuar con la mamada. Tampoco le di mucha importancia ya que Alberto estaría atento por si tuviera que avisarme y mi hermana estaba en la planta de arriba completamente dormida.



Su semen era mas espeso que en otras ocasiones, probablemente por el tiempo que lo había retenido y la cantidad tampoco se quedo atrás. Cuando por fin termino de correrse. Me aupó y me dio un beso en la mejilla. Yo aproveche para recordarle que mi hermana no debía enterarse de nada el simplemente se rio. Le metí en su cama y le tape como si se tratase de un niño pequeño. Al salir de su habitación me fije que habíamos dejado la puerta abierta, menos mal que mi hermana no estaba despierta. Cerré al salir.

Fui al cuarto de baño, entre y me limpie rápidamente la comisura de los labios, me lave los dientes y me enjuague la boca. Aunque parezca un chiste me apetecía un vaso de leche, así que fui a la cocina para servirme uno. Al acercarme me di cuenta que había luz en ella, probablemente Alberto se había dejado encendida la luz de la campana al irse a la cama.

Al entrar en ella mi sorpresa fue mayúscula, allí estaba mi hermana, sentada con una copa y un cigarro. En ese momento solo podía pensar en una cosa, ¿y si al pasar por delante del cuarto de Makoo me había visto comiéndosela?. Pronto se aclararían mis dudas ya que mi hermana era muy sincera y directa.


Silvia: ¿que haces aquí, despierta?

Amanda: Arriba no tengo baño y aparte tenia sed…. Pero vamos por lo visto tu tenias hambre…

Joder, lo había visto… No sabia ni que contestar.

Silvia: Yooo….


Amanda: ¡¡SI tu!!, se la estabas chupando a Makoo… ¿estas loca? Con tu novio en casa… ¿pero que estas haciendo?

Silvia: No se, (tenia que pensar una excusa rápida)


Amanda: Joder tía…. Como te la juegas pobre Alberto.


Silvia: Alberto no se va a enterar… es que se lo debo a Makoo.

Amanda: ¿Se lo debes?

Silvia: Si… Alberto tuvo un día un problema con el y la policía le detuvo, si en el plazo de 5 meses no arregla su situación en España lo devuelven a su país.

Amanda: ¿y que coño tiene que ver eso con que se la chupes tía?


Silvia: No se, me sentía en deuda con el… y un día que estábamos los dos solos en casa lo vi desnudo… y algo se activo dentro de mi cuerpo…. Comencé a verle de una forma distinta… ademas tiene un rabo…..


Amanda: Te juro que estoy alucinando.


Silvia: Bueno no flipes tanto guapa, que si estas aquí en casa es por que te has follado a un amigo de Jordi…

Amanda: Como te pasas, menos mal que eres mi hermana


Silvia: Pues lo mismo te digo


Amanda: No te lo digo de malas, puedes hacer lo que quieras yo solo te digo que es un canteo


Silvia: Ok, no te preocupes eso es cosa miá…. Lo siento si me he pasado, te quiero hermanita.

Amanda: Y yo guarrilla….

Nos dimos un abrazo.

Amanda: Joder he alucinado cuando he pasado y te he visto toda concentrada con la morcilla del negro en las manos jajajajajjaa

Silvia: jajaja calla tía…

Nos quedamos un rato mas hablando antes de que volviera a la cama.

Al llegar a mi cuarto cerré la puerta, Alberto estaba despierto esperándome.


Alberto: ¿Que tal ha ido? Te has entretenido un buen rato.


Silvia: Madre miá…. Mi hermana me ha pillado comiéndosela a Makoo.


Alberto: Joder… lo que faltaba… ¿que te ha dicho?

Silvia: Me a tachado de guarra y estaba preocupada por ti, he salido un poco del apuro diciéndole que tu la cagaste y que por tu culpa detuvieron a Makoo y le quieren sacar del país. Y que sin querer de tanto verle por casa, pues…..

Alberto: Pues decidiste follártelo….


Silvia: Si, básicamente…. No se si se lo habrá creído… pero vamos te lo digo para que lo sepas, así si mi hermana te pregunta por Makoo cuéntale que esta en casa por lo que te he dicho.

Alberto: ¿eso es todo lo que te preocupa? Joder…. ¿y el hecho de que tu hermana piense que soy un puto cornudo? ¿y un calzonazos? Por que encima soy yo el que ha metido al negro en casa.


Silvia: No piensa eso de ti, solo piensa que soy una zorra pero como soy su hermana…

Alberto: Madre miá… cada vez se liá mas… bueno mira haz lo que quieras. Me voy a dormir, mañana me llevare a Makoo para lo de los papeles.

Mi novio se recostó y aparto su mirada de mi, estaba enfadado y en parte lo entendía pero también se que le daba morbo, ya que en muchas ocasiones hemos comentado entre polvos lo morboso que seria si algún familiar se enterara de que follaba con otros. ¿que harían?¿se lo contarían?. En este caso al ser mi hermana, no, no se lo iba a contar.

Por la mañana a primera hora Alberto y Makoo se prepararon para irse a por la documentación para los papeles de Makoo. Me desperté antes de que llegaran a salir de casa, mi hermana también estaba despierta preparándose un café. Al ver a Makoo me quede un poco cortada, me cruce con el en el salón, casi rozándonos, mi hermana nos observaba mientras pegaba un sorbo a su café. Makoo se dio cuenta y volvió a repetir la misma palabra que la noche anterior cuando se la estaba chupando.


Makoo: dada wewe kahaba

Aunque os resulte raro, recordé a la perfección que era la misma frase ya que me choco que lo soltara sin mas mientras se la chupaba y mas aun justo cuando escuche el ruido fuera de la habitación, así que disimuladamente sin que nadie mas se diera cuenta le pregunte por el significado. Con bastante dificultad me dijo que significaba “Tu hermana, puta”. Sin querer solté una carcajada, eso es lo que quería decirme cuando se la chupaba, me aviso de que mi hermana nos había visto desde la puerta de la habitación. Esta información no me era de gran ayuda ahora y menos tras la pillada y charla que tuve con mi hermana.

También me resulto muy gracioso las miradas de mi hermana hacia Makoo. Eran miradas de intriga aunque no sabia muy bien por que. Podía ser por el descomunal tamaño de la polla de Makoo, o preguntándose que hacia su hermanita con un tío así, cuando podía acostarme con hombres mucho mas atractivos.

Alberto se despidió de ambas y salio junto a Makoo de casa. Nada mas cerrar la puerta mi hermana comenzó a hablar.


Amanda: Madre miá… pobrecillo… encima le dejas que se vaya con el negro a ayudarle con los papeles…. Que ovarios tienes, pobre cornudo…..


Silvia: Joder no seas así, creo que anoche quedo claro ¿no?… no es para tanto… me lo he follado un par de veces… y ya esta.

Amanda: Cariño, ayer no estabais follando… se la estabas chupando y que yo sepa, una no se la chupa a un tío sin mas… sin que tu disfrutes…. Si le haces una mamada es por que te mola comérsela y quieres que disfrute el…. Eso es de puta… y no es un aquí te pillo y aquí te mato de pasión…


Silvia: llamalo como quieras….. tienen un pollon y eso me llamo la atención… ¿te vale?

Amanda: Por lo menos es mas comprensible… yo tampoco había visto nunca una así de grande


Silvia: Pues ya esta… Alberto no la tiene así…


Amanda: Ya me lo imagino… sino no estarías con el negro…. Pero como se entere.

Silvia: No lo va a hacer.
 
Amanda me sirvió un café y me lo entrego sin dejar de mirarme a los ojos. La noche anterior nos había contado que había sido infiel y esa misma noche había descubierto que yo también lo era.

Amanda: Menudas estamos hechas… espero que no hayamos salido a mama… ¿ha saber quien sera nuestro padre?

Silvia: jajajajaja calla no digas tonterías….

Amanda: Ya ya.

Silvia: Bueno ¿que vas a hacer hoy?

Amanda: Voy a ir a ver a Maria y a su hermana… que hace años que no las veo.

Silvia: Esas dos sin que son sueltecillas… aunque por lo menos no engañan a nadie… continúan solteras…

Amanda: No me extraña…. No se como estarán ahora pero hace años… les sobraba peso…

Silvia: Siguen igual. Pero con la diferencia de que no le hacen ascos a ningún tío… se hinchan.

Amanda: jajajajajaja

Silvia: Bueno, por si acaso toma unas llaves.

Mi hermana cogió la copia que le di y se las guardo en el bolso. Yo me fui a mi habitación a pegarme un baño y a arreglarme. Cuando salí mi hermana se disponía a salir por la puerta.

Silvia: Vas a venir a comer.

Amanda: No… comeré con estas.

Silvia: Ok. Si necesitas algo llamame.

Amanda: no te preocupes hermanita… recuerda que soy la mayor

Amanda salio de casa. No tenia nada que hacer en todo el día, podía haberla acompañado o haber hecho que Makoo se quedara en casa para follar. Tenia ganas de una buena follada. La noche anterior solo había disfrutado el y yo me había quedado con todas las ganas. Decidí no darle mas vueltas al fin y al cabo Alberto y Makoo estaban haciendo algo útil y mi hermana iba a aburrirse de cojones con esos dos tostones de chicas.

Aproveche el día para limpiar la casa y organizar las cosas de Makoo, sinceramente me sorprendía lo ordenado que se estaba volviendo con sus cosas, sobre todo con su ropa. Siempre la dejaba perchada y colocada en el armario. Al entrar en el cuarto de invitados me sorprendió como podía haber dormido en esa cama. Era una cama de 1,90 de largo pero tenia la cabecera y los pies mas altos que el colchón y de madera. Teniendo en cuenta la medida de Makoo y como le gustaba dormir despanzurrado, lo mas probable es que se tirara toda la noche empujando la madera con sus grandes pies.

Luego me puse a revisar toda la documentación que había traído Alberto referente a los papeles de Makoo. Tenia toda la razón cuando decía que era un verdadero lio. Aunque por otro lado no me parecía tan descabellada la idea de casarme con Makoo.

Si es verdad que lo que estaba pensando era ilegal, pero yo no tenia pensado hacerlo como el resto de españoles que se casan con inmigrantes por dinero. En mi caso todo iba a tener un punto mas de sinceridad y desinterés. Ademas agilizaba mucho el papeleo.

Para cuando quise terminar y sentarme en el sofá ya casi era la hora de la comida. Por suerte tenia sobras en la nevera para los tres, aunque tampoco sabia si Alberto y Makoo vendrían y yo en ese momento no tenia mucho hambre.

A las 15:30h escuche como trasteaban con la llave en la puerta. Me sorprendí un poco, aunque tras unos segundos de intriga vi entrar a Makoo. Venia solo.

Silvia: Hola…. ¿y Alberto?

Makoo: Con amigo…. Me ha dejado en portal.

Silvia: Que cara dura… ¿va a comer?

Makoo: Come con amigo… el dice… si yo quiero ir con el o casa…. Yo contigo… guapa ….jejejeje

Silvia: ohhhh que bonito Makoo jejejeje… ¿tienes hambre?

Makoo: Si mucha…

Silvia: Ok… ve poniendo la mesa que saco la comida

Makoo: Vale

Makoo se levanto y fue directo a la cocina a por cubiertos, servilletas, etc. La verdad es que colaboraba en casa sin rechistar. Respecto a que Alberto se hubiera quedado tomando una cerveza con algún amigo, no me parecía mal, también tenia derecho a pasar tiempo libre.

Comimos tranquilamente Makoo y yo. Nuestras conversaciones no eran precisamente profundas, pero iban tomando forma día a día. Por ejemplo Makoo se intereso por mi trabajo, quería saber a que me dedicaba y que tal me iba. Me pareció bonito el hecho de que se interesase por mi trabajo, aunque también es verdad que entre frase y frase sus manos se iban a mis piernas o mi culo. Pero lo que cuenta es la intención. También me comento a lo que se dedicaba en su país, comenzó en una mina, mas tarde en el ejercito y por ultimo de transportista, hasta que vino a España. Resumió su viaje como “una mierda, mucho mar”.

Makoo: Quita eso… tu miá… desnuda

Agarro el borde de mi pantalón indicándome que me lo quitara. Yo le sonreí y acepte. Lentamente me quite el pantalón corto, luego me quite el top, quedándome completamente desnuda en el sofá.



Silvia: ¿Así te gusta mas?

Makoo simplemente sonrió.

Me levante para recoger la mesa y servirme un café. Mientras estaba en la cocina colocando las cosas mi amante apareció completamente desnudo y sonriente, con su gran polla tiesa. En ese momento estaba de puntillas intentando colocar un bote sobre la nevera, le mire por encima del hombro, estaba completamente empalmado supongo que gracias a mi desnudez.



El se acerco y pego su cuerpo al mio quitándome el bote de las manos y colocandolo el. Luego me agarro de la cintura guiándome hacia el salón, su mano jugaba con mi clítoris mientras su lengua lamia mi cuello.

Estaba realmente deseosa, probablemente mas que el así que no me opuse a sus exigencias. Me llevo hasta el sillón del salón, me tumbo y comenzó a besarme, mientras su rabo tocaba mi vientre. Podía notar lo cachondo que estaba por su dureza y por que babeaba sobre mi.

Mis manos agarraron su culo apretando su cadera contra mi, el saco de nuevo su lengua y lamiendo mis labios, mi lengua salio al encuentro de la suya jugando e intercambiando fluidos. Mi coño goteaba, sentía verdadera necesidad de tener su rabo dentro, así que me abalance sobre el, haciendo que cayera sentado sobre el sofá. Abrí mis piernas y lo monte.

Su polla entro sin dificultad, estaba muy lubricada. Mis manos se apoyaron sobre su pecho y comencé a botar. El simplemente se dejaba hacer.



Mis gemidos como siempre exagerados, hacían que Makoo se pusiera mas y mas cachondo. El primer orgasmo no tardo en llegar, seguido del segundo que vino acompañado de mis fluidos vaginales y de una gran sorpresa.

Amanda: Lo siento lo siento no quería molestar.

Mi hermana había llegado a casa, llevaba los auriculares puestos por lo que no escucho los gemidos. No nos percatamos del ruido de la puerta, ya que la había debido de cerrar con suavidad, para cuando quisimos darnos cuenta Amanda ya estaba en el salón, mirándonos, paralizada.

Reacciono cuando yo mire sobre mi propio hombro, a la vez que gemía. Antes de que se disculpase y se fuese a su habitación pude ver como su mirada se fijaba en el rabo de Makoo entrando y saliendo del coño de su hermanita pequeña.

Amanda salio corriendo por el pasillo hacia su habitación.

Yo mire a Makoo, aunque en el fondo no tendría por que importarle, me fije que su cara era de sorpresa. Aun así no deje de mover mis caderas, continuaba cabalgandole como si no hubiera pasado nada.

A el debió sorprenderle mi reacción y mas teniendo en cuenta que le había dicho que mi hermana no tenia que enterarse de nada. Mi pasotismo le puso aun mas cachondo consiguiendo que se corriera con cuatro gemidos y seis meneos mas de cadera.

Puse una mano en mi entrepierna para evitar que su semen se saliera, me levante y fui hasta la cocina, cogí papel y me lo pase por encima para quitar lo mas gordo, luego me acerque a Makoo y le di otro trozo.

Mientras íbamos al baño de abajo para terminar de limpiarnos le explique que la situación continuaba igual, que no fuera cantoso delante de mi hermana y que supuestamente Alberto no sabia nada, o mejor dicho, que Amanda no sabia que Alberto lo sabia todo.

Era complicado pero conseguí que lo entendiera. Le deje en su habitación, yo me fui a la miá, termine de limpiarme bien, me vestí y me fui a buscar a mi hermana a la planta de arriba. Mientras subía las escaleras, escuche la puerta de casa cerrándose. Mi novio aviso en voz alta de su llegada, Makoo salio a su encuentro. Justo en ese momento accedía a la habitación de mi hermana, ella estaba de pie junto a la escalera con cara de susto.

Amanda: Joder iba a bajar corriendo pensaba que os había pillado Alberto…. ¡¡¡ Estas loca tía !!!

Silvia: Joder tía, tenias razón… no me iba a quedar solo con una mamada, tenia que follarme ese pollon

Amanda: En serio Silvia… te ha podido pillar Alberto….¿ Y si llega a ser el, el que entra en casa?

Silvia: Sabia que no iba a llegar antes… Siempre es puntual… pero tu… supuestamente ibas a tardar mas

Amanda: Me aburría con estas… pero no cambies de tema, eso es lo de menos…. Joder Silvia… ¿estas mal con Alberto?

Silvia: No

Amanda: ¿Entonces no entiendo por que lo haces?

Silvia: y tu con Jordi

Amanda: Con Jordi yo estaba fatal tía… y lo sabes… no nos soportábamos. Pero tu… tu estas de puta madre con Alberto, no entiendo por que te la juegas, es encantador, guapo, cariñoso…. Lo tienes todo.

Silvia: Bueno ese pollon no lo tiene Alberto…. Jajajaja

Amanda: Joder… ¿estas de broma?…. Haz lo que quieras tía. Pero me da pena, por ti y por Alberto.

Silvia: Amanda en serio no te preocupes.

Amanda: No si no me preocupo… deberías preocuparte tu…. En serio tía, si vieras lo que he visto.

Silvia: No lo he visto… lo he sentido jajajaja ademas no te hagas la sorprendida que no es la primera vez que me pillas follando jajaja o no te acuerdas de pequeñas con Raúl…

Amanda: jajajajaja

Silvia: O con Alberto en el chalet de los tíos.

Amanda: Si, pero no es lo mismo

Raúl fue mi primer noviete de pequeña, un día hicimos una fiesta en casa y me metí en el dormitorio de mis padres con el, tardaba mucho y a parte mi hermana tenia que entrar a la habitación sin saber que estaba con el dentro. Así que me pillo completamente desnuda y abierta de piernas para el.
Con Alberto fue parecido, nos pillo follando en la piscina del chalet de mis tíos, un verano que pasamos toda la familia juntos.

Nunca me ha dado corte que me viera, al fin y al cabo es mi hermana, yo también la había visto a ella en varias ocasiones incluido con su actual ex-marido.

Silvia: ¿has comido?

Amanda: Si, no te preocupes, necesito una copa

Silvia: jajaja pues vamos abajo y nos la tomamos… pero disimula delante de Alberto… no bajes con esa cara

Amanda: …. ¿que quieres? Dejame que lo asimile.

Silvia: Si, si tomate tu tiempo… te espero abajo.

Volví al salón, mi novio hablaba en voz baja con Makoo, al verme ambos se rieron.

Alberto: ¿os ha pillado?…

Silvia: Si…. Tu disimula… como que no sabes nada…

Alberto: No te jode, si quieres le cuento que se que folláis….

Silvia: Y tu Makoo sigue igual…. Disimular….

Mi hermana regreso al salón, su cara ya se había normalizado. Al verla me levante y me fui al mueble bar, para servir un par de copas. Alberto me hizo un gesto indicándome que ellos también querían, así que cogí otros dos vasos mas.

Amanda se sentó en el sofá.

Alberto: ¿que tal el día Amanda?

Amanda: Pues bien la verdad, he estado un rato con mis viejas amigas Mari y Patricia.

Alberto: Viejas y gordas ¿no?….. jaja…. Bueno y simpáticas…

Amanda: jajajaja que cabrón, si la verdad es que si, pero se las ve felices.

Alberto: Y lo son, me dan envidia sinceramente…. Por como viven sus vidas me refiero.

Amanda: Si se lo que quieres decir.

Silvia: Bueno cariño ¿has conseguido algo del tema de los papeles?

Alberto: Si, Pasaporte, Visado temporal especial, Certificado de nacimiento y policial traducidos al español y tasas… Algo mas legal es.

Silvia: Joder que bien ¿no Makoo?

Makoo: Si un poco mas español.

Alberto: También he tenido que presentar el certificado de solvencia económica…. Así que he tenido que autorizarle en la cuenta… una asociada a la nuestra… he ingresado pasta para poder demostrarlo.

Amanda: Joder pues no piden cosas.

Alberto: jajajaja eso no es nada… solo el principio…. Y tampoco conseguiría nacionalidad, solo el visado temporal.

Amanda: Puffff…. Una amiga miá se enamoro de un chico Indio y madre miá todo lo que tuvo que hacer…

Silvia: ¿hablas de Leti?…

Amanda: Si, es verdad, si la conocéis.

Silvia: Pero al final consiguio los papeles.

Amanda: Claro, pero por que se casaron…

Silvia: Es lo mas rápido… casarse

Amanda: Pues si.

Silvia: ya se lo he dicho a Alberto.

Amanda: Ahí tiene razón mi hermana tío, buscarle novia jejeje.

Alberto: Claro…. Pero tu hermana habla de casarse ella con el.

Amanda: jajajajaja estas loca… eso es delito…. Estafa para ser mas claros.

Silvia: Ehhhh tranquilos, Makoo es un amigo, y vive aquí temporalmente tampoco seria tan difícil engañar al estado…

La cara de Amanda era muchísimo peor que la que puso Alberto cuando comentamos lo de la boda.

Amanda: Ademas tías, tu no crees en el matrimonio… ¿y tu Alberto no dices nada?

Mi novio miro a mi hermana y se paso dos dedos por la boca haciendo el gesto de cerrar la cremallera.

Silvia: No hagas tonterías cariño, sabes que si que has opinado, pero también sabes que si no fuera por tu culpa la policía no estaría dando por culo a Makoo con el tema de la documentación.

Alberto: En eso tienes razón… en el fondo me siento mal… ademas a mi en parte me da igual Cuñada. Yo sabes que tampoco quiero casarme…

Amanda: ¿y que crees que van a decir papa o mama, y los padres de Alberto ni te cuento?

Alberto: Los míos no se van a enterar… se quedan fuera de esto…

Silvia: Y los nuestros tampoco, no les digo nada y punto. No creo que me pregunten.

Amanda: Te piden testigos y algunas de las preguntas son sobre la familia…

Silvia: Pues simplemente digo que mis padres no están de acuerdo con que me case con un inmigrante negro…. Que son muy tradicionales y no saben nada…. Y de testigos podéis ir tu y Alberto… total…. Lo de la boda es un simple paripe para poder presentar los papeles.

Todos se quedaron callados, mi idea había sido cojonuda y que mi hermana hubiera descubierto el pastel en cierto punto me venia de puta madre.

Amanda: ¿yo de testigo? ¿en una boda falsa?

Silvia: No es una boda falsa, la boda es real… y tu simplemente tienes que presentarte de testigo ahí… ademas cuando vean nuestra cuenta verán que no lo hacemos por dinero… hazme ese favor hermanita…

Puse carita de pena.

Amanda: …. pufffff….. en serio estoy alucinando… y yo que pensaba que mi vida era rara…. ¿Alberto vas a ir de testigo?

Alberto: No me queda otra… sino tu hermana va a ir a la cárcel…

Amanda: joder…. Bueno dejarme pensarlo….

Silvia: Claro que si pero tampoco es para tanto, te lo pido a ti por que te quiero y se que tu también a mi, jejejeje sino se lo podemos decir a algún amigo, aunque preferiría no involucrarlos… ademas piensa que si nos pillan yo diría que tu no sabias nada, que te lo presente como mi novio…

Amanda: Bueno dame tiempo…. Y sirveme otra copa para poder asimilar todo esto.

Alberto: Si y a mi

Makoo: Yo también otra

Silvia: jajajajajajja lo que hay que hacer.

Volví a levantarme para servir otra ronda de copas. Sabia a la perfección que acababa de descolocar a mi hermana con lo que la había pedido, pero también sabia que aceptaría, nunca me ha fallado, aunque también entendía que necesitara tiempo para asimilarlo.

El resto de la tarde la pasamos puliendo los posibles fallos de mi plan, mi hermana se metió en Internet buscando toda la información posible que pudiera ayudarnos. Había cambiado completamente, paso de estar en contra del plan a buscar todos los puntos débiles desde un punto de vista positivo y colaborativo.

En cuanto cenamos Alberto se fue a la cama con la excusa del cansancio provocado por el alcohol, tampoco era algo que me extrañara ya que había estado con su amigo en el bar y por si fuera poco se había tomado otras tantas en casa. Así que nos quedamos los tres viendo la tele.
Makoo se encontraba sentado a mi lado y mi hermana en otro sillón, estábamos viendo una película de estreno, bastante interesante, aun así de vez en cuando la mano de Makoo terminaba acariciando mi pierna, yo se la retiraba disimuladamente, aun así esto ocasionaba que mi vello se erizase por el morbo. Mi hermana parecía estar muy atenta a la película, aunque de vez en cuando la veía mirarnos por el rabillo del ojo.

En una de esas caricias su mano subió mas de la cuenta rozando mi entrepierna haciendo que me estremeciera y soltara un pequeño suspiro.

Silvia: ufffff

Mi hermana me miro y vio como Makoo apartaba la mano rápidamente.

Silvia: hermanita….. (volvió a mirarme) …. voy a subir a tu habitación un momento….

Ella noto que se lo decía con segundas.

Amanda: ¿para que me pides permiso? Es tu casa

Silvia: Voy a subir con Makoo…

Amanda me miro alucinando.

Silvia: no te preocupes voy a ir al baño…. No necesito la cama…

Amanda: Joder que cantosa eres tía… y me lo cuentas delante suyo….

Silvia: El no se entera de nada… casi no entiende español.

Me levante sonriendo cogí de la mano a Makoo y me lo lleve al piso de arriba.



Silvia: No se para que voy a disimular… si ya lo sabes

Amanda: Si os pilla yo no se nada.

Subí las escaleras y entre directamente en el cuarto de baño, solo faltaba por terminar la gran bañera de hidromasaje y poner la instalación del agua en la planta de arriba, aun así estaba bastante recogido y limpio.

Nada mas entrar cerré la puerta, me gire y le di un morreo, mis manos comenzaron a tocar rodó su cuerpo, era inmenso y esto me ponía mucho. Una de mis manos bajo por sus pechos, acariciando su gran barriga, hasta llegar al borde de su pantalón. Metí la mano por el elástico y agarre su miembro, mi otra mano le bajo los pantalones.

El me agarro por la cadera y me giro, empotrandome contra el lavabo, agarro su polla y me la metió sin miramientos.
En pompa sobre el lavabo comenzó a follarme.



Esta vez si que intente ahogar mis gemidos todo lo que pude, aun así alguno se escapo.

Tras 10 minutos de follada mi amante se corrió, se limpio con papel, me dio un nuevo muerdo y se fue del baño de nuevo a la planta baja.

De camino pare en el cuarto de baño de abajo y me limpie, luego regrese al salón. Makoo no estaba allí. Estaba mi hermana sola.

Silvia: ¿y Makoo?

Amanda: …. tu sabrás… estará en su habitación, o quizá este en mi cama….

Silvia: seguro que se ha ido a dormir.

Amanda: Yo flipo no puedes controlarte…. ¿eres ninfomana o simplemente una puta?

Silvia: jajajaja no estoy segura….

Amanda: ¿por lo menos habrás disfrutado no?

Silvia: Pufff no te haces una idea hermanita…

Amanda: No me cuentes mas… he hablado con mama, mañana vuelven… así que a primera hora voy alli…

Silvia: No hace falta que te vayas.

Amanda: Ya lo se, pero prefiero no ser testigo de lo que pasa en esta casa…. Ademas me cae mas cerca del trabajo.

Silvia: ¿te dieron el traslado?

Amanda: Si.

Silvia: joder que bien…

Amanda: La verdad es que si.

Silvia: No te vayas hasta que me despierte…. ¿Ademas como vas a ir así de cargada?

Amanda: Llamo a un taxi.

Silvia: No digas tonterías, mañana te acerca Alberto.

Amanda: ¿Alberto solo?…. Que lista así te quedas sola con el negro y podéis follar.

Silvia: Pues mira ahora que lo dices… jjejeje

Amanda: Bueno hermanita dame un beso que me voy a dormir.

Silvia: Yo también… estoy agotada…..

Amanda: jajajaja que hija de puta.

Tras darla un beso de buenas noches me fui riéndome hasta mi dormitorio. Llevaba una vida bastante alocada pero muy interesante, no podría tener esta relación si no fuera gracias a mi pareja Alberto. El era igual o incluso mas morboso que yo y encima se encargaba de solucionar todos los problemas que ocasionaba yo y mi libido.
Mi hermana estaba sorprendida por las decisiones alocadas que tomaba pero a la vez se que en el fondo sentía envidia ya que siendo tan buena y sincera con su relación, solo consiguió terminar con una persona a la que no quería y viceversa. Poniéndose los cuernos el uno al otro, sin pasión alguna.
Esto a su vez me daba pena, pero ahora que mi hermana había vuelto a Madrid quería poner remedio y ayudarla a vivir feliz y para esto tenia varias cosas en mente, aunque no quiero adelantar acontecimientos.

Al día siguiente mi novio, vino a despertarme a la habitación, para decirme que Amanda se iba. Ya habían hablado del tema de acercarla en coche con las maletas a casa de mis padres. Para mi sorpresa mientras me desperezaba, escuche a mi hermana en el pasillo diciéndole a Alberto que no hacia falta que me levantara, también la escuche despedirse de Makoo, luego vino a mi dormitorio y me dio un beso.

Amanda: Luego te llamo hermanita… descansa… ah y ok.

Silvia: ¿ok que?

Amanda: Seré tu testigo en la boda si es lo que quieres… pero repito, es una locura.

La sonreí y la di un abrazo

Silvia: Gracias.

Salio de la habitación, escuche las maletas rodando por la casa y la puerta al cerrarse. Tras unos segundos, aun con los ojos entrecerrados por el cansancio, vi un gran silueta entrar a la habitación. Era Makoo, según se acercaba se iba quitando la ropa. Yo le sonreí desde la cama.
Subió y gateo por el colchón hasta llegar a mi altura, se paro ante mi cara y me dio un beso.

Makoo: Buenos días… guapa….

Silvia: Buenos días amor…. Tengo una buena noticia.

Makoo: ¿Cual?

Silvia: ¿Quieres ser mi Marido?

Makoo: Si, jejeje tu mi putita mujer

Silvia: Nos vamos a casar.

Makoo sonrió de par en par, sabia a la perfección lo que significaba eso, sus papeles. Aunque en el fondo creo o quería creer que le ilusionaba casarse conmigo.

Echamos un polvazo increíble, Makoo fue mucho mas enérgico que habitualmente.

El tiempo paso y durante 3 meses la situación continuo como de costumbre. Convivía en pareja con mi novio y mi prometido negro. Makoo mejoro bastante su dominio del español, también comenzamos a interesarnos mas por nuestro pasado, para poder conocernos mejor, ya que mi hermana Amanda me había dicho que los inspectores habitualmente hacían preguntas comprometidas para verificar que somos parejas reales.

Con mi hermana mejoro aun mas la relación, tanto tiempo sin vernos había hecho que se enfriase, pero al regresar a Madrid volvimos a retomar el contacto viéndonos casi a diario y contándonos de nuevo absolutamente todo. El tema que mas le interesaba a mi hermana era casi siempre sobre Makoo o Alberto.

Otra anécdota curiosa fue que durante este tiempo Makoo, había ahorrado parte del dinero que le dábamos y había pedido a Alberto que le llevara a una joyería, a mi novio también le sorprendió, pero me regalo una anillo de pedida, oficialmente estábamos prometidos.
Alberto se encargo absolutamente de todo en cuanto a la boda se refiere. Iglesia, convite, luna de miel y hasta fecha en los juzgados para hacer la boda legal. Parecía mas emocionado con esto que yo.

Mi hermana me acompaño para comprar el vestido de novia, esto también resulto muy cómico ya que me iba a casar de verdad con un hombre negro al que apenas conocía desde hacia unos meses y mi novio iba a ser mi testigo en la boda.

Había un tema que no dejaba de quitarnos el sueño, para la boda hacían falta invitados, aunque solo fuera un paripe, las fotos tenían que ser realistas y si solo salían mi hermana y mi novio no iba a quedar creíble. En esto le estoy muy agradecida a Amanda, ya que propuso invitar a amigos suyos, no les conocíamos, pero ella se encargo de dar las explicaciones suficientes para que cooperaran. Alberto y Makoo mientras tanto intentaron localizar a un par de familiares de Makoo que vivían en distintos puntos de España para ver si alguno podría venir a la boda y que quedara mas realista.

Alberto nos había conseguido fecha en una pequeña iglesia en un pequeño pueblo de Madrid, en ellos casi no se hacían preguntas, simplemente tuvimos que pasar un día para que el cura nos explicara como iba a ser todo y para confesarnos. Os juro que si no fuera por que todo tenia que salir bien, ya que íbamos a cometer un delito, en la confesión hubiera puesto colorado y tieso al cura, pero me corte y no le conté nada del otro mundo.


-------------------------------------------- CONTINUARA --------------------------------------------------